
El Deportivo, que en su regreso a la Segunda B 40 años después tuvo bastantes problemas en los campos de hierba sintética, deberá padecer el césped artificial al menos en tres ocasiones más durante la temporada 2021-22, la última en la que estará permitida el uso de esta superficie en la recién creada Primera RFEF.
La idea inicial era que ya desde el nacimiento de esta competición, se prohibiera el uso de la hierba sintética. Sin embargo, la obligación de jugar en césped natural se ha retrasado para la campaña 2022-23.
El pasado curso, el conjunto blanquiazul tuvo bastantes problemas cuando abandonó el estadio de Riazor, encontrándose con campos en malas condiciones. En tres ocasiones le tocó jugar en césped artificial y en todas ellas, sufrió bastante, pese a que sumó un triunfo, un empate y una derrota.
El conjunto herculino ganó en el estadio Reina Sofía, donde juega el Unionistas de Salamanca, en su primera visita del curso a un terreno de juego de hierba artificial. Los coruñeses se impusieron 0-1 en la tercera jornada, pero cuajaron un partido bastante gris y se les vio incómodos de principio a fin.
Dos jornadas después, la escuadra deportivista jugó en el Municipal Luis Ramos, de Guijuelo, también de hierba sintética. Los blanquiazules no fueron capaces de pasar del 0-0 y tuvieron serios problemas durante el partido.
De nuevo pisaron una superficie similar en la segunda fase, cuando jugaron en casa del UP Langreo. El Nuevo Ganzábal se atragantó a los de Rubén de la Barrera, que perdieron por 1-0 en el segundo encuentro de la segunda fase.
Tres de los 20 clubes que integran el Grupo 1 de la Primera RFEF, donde jugará el Depor el próximo curso, cuentan con hierba artificial. Se trata del Unionistas, el San Sebastián de los Reyes y el DUX Internacional de Madrid.




















