
El mejor de la temporada para la afición del Deportivo fue uno de los ‘fichajes’ invernales del conjunto blanquiazul, el hasta entonces futbolista del filial deportivista Diego Villares. Fue la revelación, el ‘ascenso’ que sí pudo celebrar la entidad herculina en otra campaña para olvidar.
Su nombre ya había estado sobre la mesa para la primera plantilla en verano, pero tenía un hándicap: ocupaba una de las plazas reservadas para mayores de 23 años, que estaban cotizadas. Así que empezó el curso a las órdenes de Juan Carlos Valerón pero con la ambición y la esperanza de promocionar. Y eso le llegó en el mercado invernal.




















