
Esta mañana ha sido intensa. Entrenamiento y dos ruedas de prensa, una del nuevo entrenador y otra, de Lux. El cancerbero ha hablado de la situación vivida los últimos días y de cómo está la plantilla a nivel anímico.
"Antes de nada quería decir que lamentamos que el míster, Patxi y Ribera hayan tenido que salir del club. La responsabilidad no solo fue de ellos, sino de todos; esa etapa no fue bien y en el fútbol como sabemos mandan los resultados", comenzó diciendo el portero. Reconoce que el fallo no fue solo de Garitano, sino del conjunto del Depor, al no saber cómo sumar y de qué manera mejorar.
Pero ahora, toca centrarse en "quince partido vitales, no podemos desperdiciar ningún punto". Lux es consciente de lo peliagudo de la situación, tienen que "dar el máximo para conseguir la victoria". Triunfo que no conocen todavía en el 2017, algo que ha desmotivado a la plantilla en general, pero tienen que "aprovechar la inyección anímica de Mel y su cuerpo técnico".
Sabe que la llegada del nuevo técnico madrileño hace que todo parta de cero. "El vestuario se activa", pilas renovadas ante una "situación delicada" de la que el equipo blanquiazul quiere salir a toda costa. Necesitan ganar partidos para activarse "anímicamente", un revulsivo para que el equipo florezca y nos muestre su mejor fútbol. Para ello, tienen que creérselo. "Es el entrenador, seguramente ha visto muchos partidos nuestros y hay que creérselo, no desperdiciar ningún partido", dijo el portero blanquiazul.
"Es parte de la activación de un cambio, hasta aquí llegamos y hay que dar vuelta a la página". Cambio de chip, de mentalidad y de creer en ellos mismos. "Se le puede ganar a cualquiera", sentenció.










