OTRO PARTIDO
Se avecina tormenta. Al parecer el expresidente hará público mañana un comunicado para explicar su versión sobre la reciente sentencia del Supremo acerca de la reciente resolución sobre la consideración de la deuda con la Agencia Tributaria, ya que entiende que desde el club, presidido ahora por Tino Fernández, se está informando erróneamente sobre el particular.
Tomando café con un juez-magistrado, me decía que en un litigio las dos partes creen que tienen su razón, pero que luego lo que cuenta es lo que está legislado, que la ley está para cumplirla y no para interpretarla. Así que cuando hay causas judiciales de por medio lo mejor es esperar a las resoluciones, que son las que determinan quiénes llevan razón. Pero lo cierto es que al aficionado deportivista lo que de verdad le importa es el apartado deportivo, ver que su equipo gane y le divierta.
De lo contrario, si estuviera interesado de verdad en las tripas de la entidad, actuaría de otra forma. La prueba es que mientras se ganaron títulos o se jugó en la Liga de Campeones, ¿quién reparó en lo que hacía el consejo?, ¿a quién le importó que el club se gastara lo que no tenía? Nadie alzó la voz. El problema lo tenía quien gestionaba. El fútbol y el divertimento estaban por encima. El actual consejo tiene todo el derecho del mundo, si aprecia irregularidades en la documentación, a denunciarlo. Igual que la otra parte lo tiene a defenderse. Pero la gran batalla, la que cuenta, está en Riazor en el derbi.
