
El capitán del Deportivo, Álex Bergantiños, valoró la etapa de Natxo González en el club, advirtió de que el tiempo dirá si el cambio ha tenido efecto en los resultados, que es lo que importa, destacó la energía, ilusión y confianza con que ha llegado José Luis Martí, y reflexionó sobre su futuro y del equipo.
“En estas situaciones lo que se busca es un cambio anímico y de hábitos y rutinas. Cuando hay un cambio de entrenador es porque las cosas no están funcionando bien y Martí ha llegado con mucha energía, mucha ilusión, transmitiendo confianza a los jugadores y reactivando a la gente. También está introduciendo matices tácticos”, explica sobre la llegada del preparador balear al cuadro herculino.
Preguntado sobre si era necesario un cambio de entrenador, precisó que “eso es muy difícil de juzgar”.
“Al final, el tiempo nos dirá si ese cambio que busca un revulsivo ha tenido efecto en los resultados o no, que es lo que importa. La dinámica era negativa y siempre que un equipo va mal se busca ese cambio porque es el que más puede funcionar a corto plazo”, manifestó.
Con todo, rescató la parte positiva del paso de Natxo González por el banquillo deportivista. “Personalmente, he aprendido mucho con él. Me parecía muy honesto y trabajador y ha dejado cosas positivas. Esto funciona en base a los resultados y los de la segunda vuelta eran muy negativos y siempre se rompe por el mismo lado. Él ha dejado un buen recuerdo tanto por conceptos tácticos como por su manera de trabajar y estoy agradecido por el tiempo que he compartido con él. Me quedo con cosas que he aprendido y al final no siempre puedes decir eso de todos los entrenadores”, explicó.
El centrocampista admitió que haber puesto el foco toda la temporada en el objetivo del ascenso ha desviado la atención y ha sacado al Deportivo, “lastrado” por no haber firmado una racha de victorias esta temporada, de las posiciones que dan acceso a luchar por el ascenso después de 26 jornadas seguidas en ellas.
“Ahora mismo, aunque suene a tópico, lo que queremos es volver a ganar. Pensar en objetivos a largo plazo durante la temporada nos ha hecho un poco de daño. Estar hablando constantemente del objetivo final ha hecho que nos desviemos de objetivos básicos que son el fin de semana. Focalizarnos en el objetivo final nos ha desviado. Ahora estamos fuera de todo y lo único que podemos hacer es intentar mejorar, volver a ganar y recuperar sensaciones y veremos a dónde podemos llegar”, dijo con la vista puesta en el choque con el Extremadura.
Nada está dicho aún, aunque parece que el Atlético Osasuna tiene plaza fija ya en Primera División. “Está claro que lo tiene muy bien. La categoría da muchas vueltas, pero a Osasuna lo daría un poco por hecho en esas plazas porque está siendo muy fuerte en casa, todavía tiene el partido del Reus, que son tres puntos seguros, y está siendo muy solvente. Por lo demás, todo va a estar abierto hasta el final. Nosotros estamos en el grupo de cabeza, peor de lo que nos gustaría, sobre todo por la dinámica de los últimos meses, y centrándonos en mejorar en el corto plazo. Ojalá podamos coger una buena racha al final”, sostuvo.
Una racha que por ahora no ha conseguido el equipo en toda la temporada. Quedan ocho jornadas y hay tiempo, pero el margen de error es mínimo.
“Ese es el mayor lastre. Hemos perdido pocos partidos, pero no hemos enlazado tres victorias. Otros equipos han sido irregulares pero han tenido esa racha. Eso nos ha lastrado. Ojalá estemos a tiempo de cogerla”, manifestó.
El de la Sagrada Familia ha tenido continuidad en su regreso al Deportivo tras un año de cesión en el Sporting. “Venía con dudas de cómo iba a encontrar el club después del descenso, que siempre es traumático, y creo que la estructura ha mejorado, se han cambiado cosas para mejorar el ambiente de trabajo en la Ciudad Deportiva y luego he tenido la suerte de participar mucho, que es lo que todos queremos. La pega es la clasificación, pero era un escenario que se podía prever sabiendo cómo es la categoría y lo difícil que es el año del recién descendido. Todos tenemos la ilusión de acabarlo bien, con un ascenso”, deseó.
Cuando volvió en verano tras su cesión al Sporting, dijo que tenía este año de contrato y que, en función del rendimiento, decidiría. ¿A día de hoy, hay una decisión tomada?
No, y creo que hablar de lo individual ahora mismo no sirve de nada. Veremos al final de temporada cómo acaba el equipo y la necesidad que tenga el club. A mi edad y con mi trayectoria aquí, no me voy a agarrar a ningún contrato. Si el club está contento con mi rendimiento y veo que puedo ser útil, aquí estaré. Ahora, estoy centrado en el día a día y, cuando acabe el año, se hablará del futuro, no solo mío, de muchos jugadores cuyo futuro dependerá de cómo acabe el equipo.
¿Quedarse pasa por el ascenso o no tiene que ver?
No, para nada. Por lo menos, para mí no depende de estar en Primera o Segunda. No sé si el club lo enfocaría de manera diferente. Siempre que se cuente conmigo en el plano deportivo para poder sumar, aquí estaré, jugando más o menos, pero siendo útil porque estoy contento y orgulloso de estar en el club de mi ciudad. Si el club entiende que mi rendimiento puede ser válido, aquí estaré.




















