
El Baskonia piensa exclusivamente en obtener un triunfo en Moscú ante el CSKA para no depender de otros resultados en la última jornada de la fase regular, que decidirá los ocho clasificados para las eliminatorias previas a la Final Four de Vitoria.
Los de Velimir Perasovic cuentan con el mayor porcentaje de probabilidades, un 93.75%, de clasificarse para cuartos del final, entre los seis equipos que se juegan los tres últimos puestos que dan derecho a continuar en la competición.
Gran parte de los empates favorecen a los vitorianos, pero éstos solo piensan en su duelo en la capital rusa, ante un rival que no se juega nada en términos clasificatorios y que concluirá en segunda posición al finalizar la fase regular.
Si el Baskonia no consigue el triunfo, deberá esperar a las derrotas del Milán ante el Efes, del Real Madrid ante el Zalgiris y del Olympiacos ante el Darussafaka.
Sin embargo, la cancha moscovita es una de las más complicadas del continente. De hecho, el Baskonia sólo ha ganado dos veces en diecisiete visitas. La primera de ellas, en la campaña 2001/02, por 73-90, y la segunda, en la Final Four de Moscú 2005, en la que los azulgranas se metieron en la final al vencer por 78-85.
Al margen de estos resultados, los vascos pretenden repetir el triunfo (76-73) que obtuvieron en la primera vuelta en el Buesa Arena.
Para ello, Perasovic cuenta con una plantilla más amplia que en las últimas semanas, tras el regreso de Tornike Shengelia y de Patricio Garino, que evitarán que los hombres importantes del equipo en los últimos partidos tengan una gran carga de minutos.
La defensa y el control del rebote serán claves en este enfrentamiento, en el que los azulgranas deberán vigilar de cerca a Cory Higgins, máximo anotador del CSKA, la creatividad d Nando de Colo y de Sergio Rodríguez, y la versatilidad de Will Clyburn o Alec Peters, aunque su técnico, Dimitris Itoudis, podría dar descanso a alguna de sus estrellas.




















