
“Todavía no me lo creo”, repitió tres veces tras cruzar la línea de meta como ganador de la Vuelta a Flandes. Nadie contaba con Alberto Bettiol (Education First). Ni él mismo, ni su equipo, que se debía al otrora favorito y siempre gafado Vanmarcke, ni siquiera los expertos. Su nombre no sonaba en las quinielas para el segundo ‘Monumento’ de la temporada. Y reventó las apuestas.
Italiano de 25 años que en siete campañas como profesional nunca había levantado los brazos, protagonizó una sorpresa mayúscula. Su mejor resultado en ‘De Ronde’ era un 24º puesto en 2017 y su actuación más destacada en una clásica era la segunda plaza en Plouay en 2016, además de la cuarta posición, en el pavés del E3, una semana y dos días antes de Flandes. Era un aviso.
Bettiol aprovechó el marcaje entre los grandes favoritos y el trabajo de un Vanmarcke agotado tras un movimiento lejano para sorprender con un brutal ataque en el tercer y último paso por el Viejo Kwaremont. Aceleró tras la primera rampa dura, en ese descanso que da alas, y enseguida abrió hueco. No le vieron hasta el podio.
Respondió tarde Greg Van Avermaet (CCC), eterno candidato a todo, que se llevó consigo a los ‘niños’ del ciclocrós, Wout Van Aert (Jumbo-Visma) y Mathieu van der Poel (Corendon), protagonista de una heroica remontada tras una dura caída. Los tres se miraron, también, Peter Sagan (Bora), lejos de su mejor forma, los vigilados ‘lobos’ del Deceuninck, Bob Jungels e Yves Lampaert; y Alejandro Valverde (Movistar), debutante a sus 38 años y que corrió como un especialista.
El campeón del mundo estuvo muy atento a los cortes y entró siempre bien colocado en los tramos más duros. En el último intento de Van der Poel, ya en el Paterberg, se mostró más fuerte que algunos de los grandes clasicómanos y terminó octavo. La pregunta es obligada: ¿por qué Valverde no ha corrido antes en Flandes?
Las dudas y la indecisión en el grupo perseguidor y la fortaleza de Bettiol hicieron el resto en el llano final camino de Oudenaarde. El italiano se montó la fiesta por su cuenta y Kasper Asgreen (Deceuninck) se coló en la segunda plaza, también inesperada, tras una larga fuga y Alexander Kristoff (Emirates) cerró el podio.




















