
Después de jugar media hora ante el Dortmund y 45 minutos contra el Granada, el argentino Lionel Messi disputó su primer partido de titular esta temporada en el duelo que el Barcelona jugó contra el Villarreal.
El jugador rosarino compartió delantera con el uruguayo Luis Suárez y el francés Antoine Griezmann, mientras que en la medular Sergio Busquets y Arthur Melo, suplentes ante el Granada, jugaron junto a Sergi Roberto.
Inicio culé
Comenzó muy bien el partido para un FC Barcelona que se siente mucho más cómodo en su feudo que como forastero como evidenciaban los anteriores resultados cosechados por los de Valverde lejos del Nou Cam.
Griezmann, a los 6 minutos de juego, adelantó a los locales, al cabecear en el primer palo, un saque de esquina botado por Messi. El gol ponía por delante a los catalanes y obligaba al Villarreal a buscar más la meta contraria, aunque los amarillos tampoco podían permitirse dejar espacios en defensa. Para el siguiente gol no hizo falta porque Arthur, a los quince minutos, hizo el segundo, con un potente y lejano disparo desde la frontal que se colaba por la escuadra y sorprendía a Asenjo, que no podía hacer nada por evitar el golazo culé.
A un minuto para llegar al descanso, Cazorla recortaba distancias para el Villarreal, también de un duro disparo desde la frontal.
Fue el asturiano el protagonista de las mejore acciones del equipo amarillo en la reanudación. Los castellonenses se vinieron arriba y gozaron de un par de opciones claras para empatar la contienda, pero la zaga blaugrana estuvo muy atenta. Los cambios revitalizaron un poco al Barcelona, que fue capaz de aguantar el resultado viendo cómo pasaban los minutos frente a un Villarreal que siempre estuvo en el partido pero que no encontró recompensa en forma de puntos al no acertar en sus ocasiones.




















