
Charles Leclerc confirmó su gran progresión y hoy saldrá primero en el GP de Bahrein, segundo del Mundial, que se disputa en el circuito de Sakhir, donde situó por primera vez en la historia de la categoría reina del automovilismo a Mónaco en una pole.
El Principado, santo y seña de la F1, presente, salvo en tres de sus primeras ediciones, en todos los Mundiales, organizando la posiblemente más reputada carrera del año, ya tiene un piloto de plenas garantías. A los 21 años y tras haber sido el mejor debutante del curso pasado, Leclerc firmó la primera gran pole de su carrera.
Leclerc, el mejor en el primero y en el tercero de los ensayos libres, en los que secundó a su compañero Sebastian Vettel, presentó su candidatura a la gloria encabezando las tres tandas de la calificación.
El monegasco fue mejorándose durante toda la jornada y, después de ser el más rápido en la Q1, voló de nuevo en la segunda. En la que se quedó fuera Sergio Pérez y en la que Carlos Sainz ya evidenció que estaba ante una sensacional jornada para McLaren, que, después de mucho tiempo, volvió a festejar a sus dos pilotos en la Q3.
El madrileño fue sexto en la Q2, mejorando en tres posiciones su clasificación en el último libre; y saldrá séptimo, en una carrera en la que su compañero, el rookie Lando Norris, arrancará décimo.
El hombre del día, no obstante, fue Leclerc. El monegasco cubrió en su giro de despedida los 5.412 metros de la pista de Sakhir en un 1:27.866, 294 milésimas menos que Vettel. Los dos Mercedes saldrán desde la segunda fila y en la tercera se alinearán Max Verstappen y Kevin Magnussen.
En la noche de Bahrein, a las 17.10 en horario peninsular español, Ferrari apunta a lo más alto, pero se enfrenta a un dilema: ¿Vettel sigue siendo el jefe de filas?










