
El Celta de Vigo se alejó un poco más después de pinchar en su casa ante el Espanyol, frente al que no fue capaz de pasar del empate en un partido en el que los celestes se vieron condicionados por la expulsión de Fontàs en el minuto 43.
La escuadra olívica se adelantó en el marcador a los 21 minutos, por medio de un gol de Iago Aspas.
Sin embargo, la reacción de los visitantes no se hizo esperar, puesto que el cuadro espanyolista igualó el choque solo siete minutos después por medio de Gerard.
De nuevo en el 30 se adelantó el equipo local. Wass soltó un zapatazo desde fuera del área y el balón se coló por la escuadra.
Pero otra vez reaccionó pronto el Espanyol y los catalanes igualaron el duelo solamente dos minutos después.
En el 43, Fontàs veía su segunda cartulina amarilla. La segunda mitad estuvo condicionada por el hecho de que el Celta jugó con diez.










