
La pasada temporada fue la máxima goleadora del equipo y del grupo 1 de Segunda División. Esta campaña es la jugadora de campo que menos minutos de liga ha disputado con el equipo. Asume el cambio de rol, pero trabaja para recuperar su sitio. El domingo salió de suplente en la ‘manita’ contra el Sporting (0-5) y solo el larguero evitó que cantase gol. Estefi atendió la llamada de este diario para hablar de una temporada difícil, en lo personal y en lo colectivo después del varapalo encajado ante el Real Oviedo.
Vuelta a la senda del triunfo con goleada en Gijón, ¿cómo te has encontrado personalmente después de dos partidos sin jugar?
Salí bastante enchufada, me encontré cómoda con el grupo y el juego. Tuve una ocasión y estuve muy cerca. Me dio rabia no haber marcado, pero me tengo que quedar con las cosas buenas y ojalá que, en lo que queda de temporada, pueda seguir así.
¿Cuáles son los objetivos de aquí a final de la temporada?
Nos quedan el derbi coruñés por excelencia contra el Victoria, el último partido de liga en Friol y la final de Copa contra el Matamá, que nos tenemos que marcar como un objetivo primordial. En un mes ya se acaba todo y queremos terminar con buen sabor de boca.
Dos puntos por debajo del Oviedo con dos partidos de liga por delante, ¿tiras la toalla en la lucha por el título?
Está claro que es muy difícil y hay que ser realistas. Deberían darse situaciones improbables como esperar una derrota del Oviedo –solo ha perdido un partido en toda la liga, el de la primera vuelta contra el Depor– pero debemos centrarnos en nosotras y ganar los partidos que nos restan por jugar.
¿Cuánto crees que tardará en cerrarse la herida de la derrota contra el Oviedo?
Un palo como el del Oviedo no se olvida en un día ni en una semana y nos va a acompañar durante mucho tiempo, por lo menos de aquí al final de liga. Pero no podemos estar toda la vida hundidas por no haber ganado la liga o no clasificarnos para la fase de ascenso. Ahora debemos centrarnos en lo que nos queda por delante y pensar en la final de Copa del día 29.
Te tocó ver el partido más decisivo desde la grada, ¿cómo lo viviste?
Aunque me tocó verlo desde una perspectiva distinta, hace daño igual, pero pude guardar un poco más la compostura ante la situación y por eso bajé a animar a todas las compañeras. Fue un momento muy duro para todas.
¿Qué le faltó al Deportivo en esos fatídicos 90 minutos contra el Oviedo?
Ya lo comentamos en varias ocasiones: ellas se habían enfrentado a situaciones de máxima exigencia muchas más veces que nosotras. Creo que se nos escapó por falta de experiencia, de no haber vivido partidos tan decisivos y con un título de liga que veíamos tan cerca. Ellas supieron hacer frente al encuentro de una manera más fría, dejando influenciarse menos por el entorno.
¿Dirías que todo el ruido mediático que se generó durante la semana y la masiva respuesta de la afición os pudo pasar factura?
No lo creo. La repercusión del partido y la respuesta de la afición nos vino genial aunque nos pusiésemos un poco nerviosas, pero achacar la derrota únicamente a eso no sería justo. El apoyo que nos dio la gente fue brutal, antes, durante y después del partido. Lo hablábamos entre nosotras y pensamos que ojalá pudiéramos vivir todos los partidos con tanta gente en la grada. Sería ideal para cualquier jugadora. Creo que nos enfrentaríamos a eso si ascendiéramos a Primera y es una muestra de lo que pudimos haber conseguido.
¿Cómo analizas el partido en el plano meramente futbolístico?
Siendo jugadora de este equipo lo vivo todo desde otra perspectiva diferente a la que puede percibir cualquier espectador, pero me parece injusto juzgar nuestra forma o estilo de juego, el que usamos toda la temporada, por 90 minutos. En resumen fue un partido muy igualado, de tú a tú, como el de la primera vuelta, pero tuvimos ocasiones, no nos entraron y a ellas sí. En ese sentido se llevó el partido el que supo materializarlas. El fútbol a veces es así. No nos faltaron ganas, simplemente no hubo esa suerte que a veces sí juega a nuestro favor. Además el Oviedo es un equipo espectacular por como sus jugadoras tocan el balón y pelean en cada acción.
Esta es una liga bipolar, ¿Consideras que es injusto jugarse toda la temporada a uno o dos partidos?
Creo que sí es un poco injusto porque llevamos desde el 17 de julio con esto y, después de meses de trabajo, pretemporada, entrenamientos y partidos, la temporada entera en primera posición, con buenos resultados y el objetivo más cerca, se cae todo en 90 minutos. Es como cuando preparas un examen para oposiciones y no te salen las cosas como te gustaría.
La pasada temporada fuiste la máxima goleadora del grupo y este curso eres la jugadora de campo que ha disputado menos minutos en el equipo, ¿cómo has asimilado ese cambio?
Cualquiera que juegue al fútbol compartirá conmigo que es una situación complicada y difícil de manejar. Me ha tocado así y lo vivo por fases, a veces lo llevo mejor y otras peor.
¿A qué crees que se deben tus repetidas ausencias en la convocatoria?
Son decisiones técnicas, cada persona tiene su opinión y el entrenador sus motivos. Es cierto que esta temporada se renovó la plantilla y se fichó a gente nueva y tengo compañeras de un nivel increíble. Es lo que me toca: asumirlo y seguir entrenando al 100% para merecer volver a donde estaba.
Es tu segunda campaña en el club, ¿qué te ha aportado deportiva y personalmente?
La primera temporada el Deportivo me hizo crecer mucho futbolísticamente. Ahora me veo capaz de hacer cosas dentro del campo en las que antes estaba un poco limitada. Y la segunda temporada me ha servido para aprender y aplicar las experiencias del equipo a mi vida diaria. He entendido que las cosas son mucho más complicadas de lo que creemos y hace falta pelear para conseguir los objetivos. Creo que también he podido mejorar deportivamente, aunque se me haya visto menos, pero a nivel personal he pegado un salto brutal del año pasado a este.
¿Te gustaría continuar la próxima temporada en el Deportivo?
Esperaremos a ver qué tiene pensado el club de cara al año que viene y a hacer una valoración a nivel individual. Ni me he sentado con ellos ni ellos se han sentado todavía con ninguna jugadora. Una vez finalice el mes empezaremos a pensar en pros y contras y en los objetivos que me gustaría tener la próxima temporada. Nadie contaba con esta situación tan pronto.
¿Es difícil compaginar tu vida laboral con el fútbol semiprofesional?
Me cuesta compaginarlo por el ritmo de vida que llevo día a día, me levanto a las siete de la mañana y me acuesto a las doce de la noche, y porque a mí me gusta hacerlo todo lo mejor que puedo. Me implico al 100% y eso, al final, desgasta. Es el precio que debo asumir por dedicarme a lo que me gusta. Ojalá pudiese ser profesional y dedicarme exclusivamente al fútbol o que me diese lo que necesito para vivir.










