
La cuarta jornada del juicio por el posible amaño del encuentro entre el Levante y el Zaragoza en 2011 calcó el guión de la tercera y los exjugadores del equipo maño que comparecieron negaron haber recibido una prima extra por la salvación, mientras que los del conjunto valenciano justificaron sus pocos movimientos de dinero electrónico ese verano.
El nigeriano Ikechukwu Uche, el español Ángel Lafita y el argentino Leo Franco, ex todos ellos del Zaragoza, negaron haber recibido esa segunda paga extra en metálico que el club dice que pactó con ellos días antes del choque y que, según la versión del club, corresponde a un recibí que firmó Gabi Fernández como capitán.
“Nunca cobramos nada en efectivo, las primas eran las normales y se iban ingresando por transferencia, como está en los extractos bancarios. No tuve conocimiento de ese papel firmado por Gabi hasta el proceso de instrucción y jamás me comunicaron que se había firmado”, destacó Franco.
Por parte de la antigua plantilla del Levante fueron interrogados Miguel Pallardó, Rubén Suárez, Manolo Reina, Wellington da Silva y Javi Venta.
Todos ellos destacaron la competitividad que tuvo el encuentro y Da Silva, que disparó al palo en el tramo final aseguró que tiró “para meter gol, no iba a tirar para afuera, en junio me casé y me dieron las estrenas de la boda en efectivo”, explicó Pallardó.
Munúa, tranquilo
El entrenador del Cartagena, el uruguayo exdeportivista Gustavo Munúa, aseguró estar “tranquilo” pese a su imputación en el juicio por el posible amaño del partido de fútbol Levante-Zaragoza de 2011.
“Obviamente, a uno nunca le gustar tener que dejar al equipo y estoy esperando para que me llamen nuevamente a declarar, pero estoy muy bien y tranquilo y nada más”, dijo en rueda de prensa.






















