
El Lugo está obligado a mejorar sus prestaciones a domicilio para seguir soñando con la posibilidad de acabar la temporada entre los seis primeros clasificados y luchar por el ascenso a Primera.
Los rojiblancos cuentan por derrotas sus tres últimos partidos lejos del Anxo Carro, donde no se imponen desde que superaron por al Reus (0-1) el 13 de enero.
Desde entonces, empataron con el Cádiz (1-1) y perdieron con el Zaragoza (2-0), el Tenerife (3-1) y el Córdoba (1-0), resultados que, sin embargo, no le han sacado de la pelea por el ascenso.
Con todo, el primer objetivo de los lucenses es superar la barrera de los 50 puntos que otorgan la permanencia en la categoría de plata y que los gallegos tienen a tiro de un partido.
El preparador rojiblanco, Francisco Rodríguez, tendrá que variar su último once por la baja del lateral izquierdo Luis Ruiz, que fue expulsado ante el Valladolid (0-0) y cederá el puesto a Vasyl Kravets.
El Lugo también tiene la baja de Sergio Gil, si bien el centrocampista zaragozano no entra en los planes del técnico desde que se recuperó de la lesión que había sufrido en septiembre.
En ataque, Jaime Romero, Fede Vico y Chuli cuentan con opciones de arrebatarle la titularidad a alguno de los jugadores que formaron ante el Valladolid en esas posiciones (Iriome, Campillo, Nicolás Albarracín y Mario Barco), mientras que en el centro del campo Carlos Pita y Ramón Azeez se disputarán un puesto al lado de Fernando Seoane, quien regresa a Tarragona.










