
El Breogán afronta hoy ante el Málaga la que se presenta como la cita “más complicada” que, según su entrenador, Tito Díaz, le queda por afrontar en casa hasta el final de la temporada y lo hace, además, con necesidad y hambre.
El conjunto lucense pretende reencontrarse con la victoria delante de sus aficionados para reconducir el rumbo después de haber caído de forma contundente en la cancha del Estudiantes (95-62) el pasado fin de semana.
En ese encuentro, los celestes desperdiciaron la oportunidad de dar un paso al frente en la lucha por la permanencia y, además, lo hicieron de la peor forma, con una dura derrota de la que solo se salvó uno de sus últimos fichajes, Ray McCallum –precisamente ex jugador del conjunto costasoleño–, con una valoración de 25 y 26 puntos anotados frente a un rival directo que, además, se quedó con el averaje particular.
Tito Díaz ha pedido a sus jugadores responsabilidad individual y colectiva a la hora de defender al tercer mejor equipo en eficiencia ofensiva, aunque fuera de casa, el quinto clasificado –con un partido y una victoria menos que el Valencia– solo ha logrado cuatro triunfos en doce salidas. El balance en los precedentes es favorable a los andaluces (9-4).
Doble mejoría
El Breogán puede disponer de Salva Arco y Aleksandar Cvetkovic en mejores condiciones que respecto a la visita al Estudiantes, y además Tadija Dragicevic ya se ha incorporado a los entrenamientos, aunque no ha sido inscrito para el partido de hoy en el Pazo Provincial dos Deportes por las limitaciones de cupo.
El técnico breoganista sigue sin tener a su disposición, además, al pívot Henk Norel, que en principio no volverá a jugar esta temporada; el escolta Sergi Vidal tampoco podrá ayudar al equipo en los últimos encuentros, y el base Ricardo Úriz, al que podría recuperar para las citas finales.




















