
El próximo domingo, día 19, los pescadores regresan a los ríos de Galicia con la apertura de la temporada de trucha 2017. Son estos días de preparar el material, quedar con los compañeros, poner en orden los 'trebellos' y esperar con la máxima ilusión al momento único de la primera jornada de la temporada 'troiteira'. En la previa los problemas para renovar licencias ocasiona-
dos por el sistema informático de la Xunta o el hecho de que no se pueda cumplimentar dicha renovación en bancos y cajas si la licencia es interautonómica han cabreado (una más) al sector. No son fallos de los funcionarios, que hacen su trabajo por ejemplo en Monelos con toda profesionalidad, sino del propio sistema. Mientras en Castilla y León o Asturias, por poner un ejemplo, los programas funcionan bastante bien, en Galicia todavía hay que mejorar y mucho en este y otros sentidos.
Se espera un inicio marcado por la escasez de agua, con los cotos tradicionales sin permisos (Baio, Aranga, Xallas...) y otros que en el pasado fueron referentes (Lengüelle, Tambre) sin expedir pases ya que son zonas en las que casi no quedan truchas por la presión que han sufrido estos últimos años estos caudales. Como de costumbre los deportistas se adaptarán al río. El 'miñoquero' de toda la vida buscará el regato, el cauce pequeño, así como los pescadores que emplean moscas con varal.
Los adeptos del lance, con sus moscas ahogadas, cucharillas y peces artificiales se afanarán en corrientes y pozas para conseguir las mejores capturas. Los seguidores de la mosca a cola de rata, modalidad que sigue creciendo en la comunidad, tendrán en las ninfas que prospecten el fondo de los ríos sus mejores aliadas, aunque con la escasez de agua algún pescador se animará a atar una mosca seca. La propia jornada irá marcando técnicas y señuelos o cebos a emplear.
Este diario, como siempre, prepara una 'previa' a la apertura y tendrá colaboradores en los ríos de la provincia que nos enviarán toda la información del primer día de la temporada, el domingo 19, día que `no acaba de llegar' para los amantes de la pesca que llevan desde septiembre sin poder disfrutar del agua de nuestros ríos. En diez días llegará la `invasión' a los cauces gallegos, una de nuestras señas de identidad y uno de nuestros más preciados recursos.










