
Alcorcón y Lugo empataron un duelo de poco fútbol en la primera mitad, pero que en la segunda pudo ganar el cuadro local, que se estrelló primero contra los palos, después contra Juan Carlos y acabó fallando un penalti.
El conjunto madrileño, inmerso en una mala racha de resultados tras cuatro partidos sin ganar, afrontó el choque con la necesidad de lograr la victoria para no correr el riesgo de quedarse en tierra de nadie en la clasificación, mientras que el Lugo, tres puntos por encima del descenso, también acudió a la cita con urgencias, aunque en su caso para mantener la categoría.
El conjunto gallego fue el que primero avisó de sus intenciones con una doble ocasión a los veinte minutos. Fue con un disparo seco de Sergio Gil, que paró Dani Jiménez y cuyo rechace no llegó a rematar Tete, que falló la ocasión.
Esa ocasión fue la más destacada de una primera mitad en la que el juego se desarrolló mayoritariamente en el centro del campo.
En la segunda mitad, el partido se animó un poco más, sobre todo a partir de una jugada de Jaime Gavilán por la izquierda que terminó con un pase atrás y un disparo cruzado de Sangalli que se marchó fuera para el Alcorcón.
Tras esa jugada, el equipo madrileño dio un paso hacia delante y a los 64 minutos David Fernández pudo abrir el marcador con un disparo al palo izquierdo de la portería.
El Lugo no supo reaccionar bien al cambio de estrategia del Alcorcón y unos minutos después Juan Carlos salvó a su equipo con una mano a disparo de Boateng cuando este se quedó solo ante él.
En el minuto 88, Iriome cometió penalti por una mano dentro del área y el argentino Esteban Burgos erró el lanzamiento para el Alcorcón con un disparo alto.
Con este resultado el conjunto lucense se queda al filo del abismo.




















