Aubameyang, un jugador de dibujos animados
Cada vez que veo a Aubameyang en Riazor jugando como local con la camiseta del Dépor, me paro a pensar cuánto tiempo hacía que no teníamos en Riazor a un jugador de ese nivel. Un jugador de talla mundial, un crack reconocido como tal de manera unánime por el universo futbolero. Y lo cierto es que hay que irse bastante atrás en el tiempo para encontrar algo similar.
Aunque el primero en el que pienso es Yeremay, lo cierto es que, aunque es muy bueno, todavía no ha alcanzado ese nivel de prestigio y reconocimiento internacional, y el hecho de que le falta experiencia en la élite no es algo opinable, sino simplemente real. Tras pensarlo un rato, llego a la conclusión de que el último jugador que se puede asimilar es Ryan Babel. Su paso por A Coruña fue hace prácticamente una década, y además, demasiado efímero. No estuvo aquí ni media temporada, ya que llegó con el campeonato empezado y se marchó en el mercado de invierno. Un visto y no visto. Una estrella fugaz que dejó destellos.
Si buscamos al anterior en la lista, ya hay que remontarse a la época dorada del club, cuando ganar una Supercopa casi ni se celebraba en A Coruña porque nos habíamos acostumbrado a cotas mayores y ganar la Champions había dejado de ser un sueño para convertirse en un objetivo real, factible. Y para eso es evidente que se necesitaba mucho talento. La realidad es que lo había.
Los goles que Aubameyang anotó ante Málaga y Valencia me recordaron al mejor Roy Makkay, que cada vez que encaraba al guardameta rival en el uno contra uno enviaba el balón a guardar. Prácticamente infalible. El holandés fue Bota de Oro en A Coruña, solo un año después de que Diego Tristán fuese Pichichi. El de La Algaba también tenía, además de gol, una clase infinita. Aubameyang podría formar parte de la misma lista de jugadores con talento. Y eso son palabras mayores.
Además de los mencionados, también se me vienen a la mente otros jugadores únicos, como Valerón o Djalminha. Todos tienen algo en común: que se fueron de Riazor hace muchos años. Hay toda una generación de aficionados del Dépor que no ha tenido la oportunidad de disfrutar de ninguno de ellos. Por no hablar de Bebeto o Rivaldo, todavía anteriores. Aubameyang es el primer jugador de dibujos animados del que pueden presumir como propio. Se lo merecían tras tanto barro. Uno de esos jugadores que hacen temblar de emoción a la afición cada vez que tocan el balón, porque cuando eso sucede, lo imposible se vuelve fácil y cotidiano.

