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Cinco estrellas, cero fútbol

Para muchos, la eliminación de Brasil en manos de Noruega es una de esas ‘sorpresas’ que cada Mundial nos deja por el camino. Una gigante que cae  ante una selección que llevaba casi tres décadas sin participar en la Copa del Mundo y que solo había superado un ‘mata a mata’ en toda su historia. Todo una pentacampeona contra un país que tan solo había disputado tres ediciones hasta este verano. La última, Francia 1998.

Con todo esto, podría parecer que La Canarinha tenía ante los vikingos una ronda eliminatoria fácil de superar. Pero hacer caso a la historia para decidir quién es la favorita en un partido, sería engañarse con Brasil y, a la vez, menospreciar a Noruega, que es de todo menos cenicienta.

 Por mucho que siga luciendo cinco estrellas sobre el escudo, la 'verdeamarela' ya no se parece en nada a la selección que un día fue. Y, a juzgar por su presente, todo indica que aún tardará mucho en volver a serlo. Endrick no definió el mano a mano contra Nyland como lo hizo Ronaldo Nazario ante Ghana en Alemania 2006. Vinícius es uno de los mejores del mundo, pero insuficiente para liderar a una selección por su escaso acierto de cara a puerta. Y Neymar no es ‘O Rei’, sino un intento de líder al que lo único que le queda de sus años mágicos es el dorsal ‘10’ en la camiseta.

Lloró con la derrota, pero más duro fue verlo despedirse de los Mundiales con la actitud con la que lo hizo. Solo le importaba quedar por encima del portero rival y, aunque metió el penalti y se lo celebró en la cara, al del Sevilla le daba la risa. Él seguía vivo en el torneo.

El que se creyó el más gallo acabó demostrando que no lo era. El verdadero gallo, una vez más, fue el que nunca necesitó cacarear. Ese es Erling Haaland. Una máquina perfecta que no pierde el tiempo en desafíos ni provocaciones. Y si tiene algo que decir, lo hace con goles. A pares, y de todas las maneras posibles.

El gigante noruego se comió a Brasil, que hace tiempo dejó de asustar por el simple hecho de llamarse Brasil.

Ancelotti trata de levantar del suelo a Vinícius
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Oliver Will