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En la sencillez está el gusto

Del miedo al catalogazo a la apreciación de la sencillez. El Deportivo de A Coruña va a regresar a Primera División derrochando elegancia. Y sin necesidad de arriesgar. Quizás no era el año de innovar. No era el momento para que Nike llegase a tierras coruñesas queriendo encandilar a una afición que tiene muy claro lo que sí y lo que no. Por eso el club, de la mano de la multinacional norteamericana, ha apostado por dejar a un lado las florituras. Quizás todos han entendido que en la sencillez está el gusto.

En un mundo futbolero en el que las equipaciones son avasalladas por las publicidades, Dépor y Nike han sabido encontrar el equilibrio. Todos los elementos aparecen integrados en la elástica de forma que no cobren más protagonismo del que deben. El patrocinio deja de competir con la camiseta para integrarse en ella. Y si no, que se lo digan a los aficionados del Cádiz. Es probable que la publicidad de la camiseta que luzcan abrume a los rivales. Puede que sea un nuevo método de distracción. Estaré pendiente y, si funciona, quizás me suba a ese barco.

En la primera equipación del Dépor todo encaja como si se tratase de varias piezas mecanizadas de tolerancia cero o ajuste de presión. Como dos trozos metálicos que se abrazan hasta el punto en el que las líneas de unión desaparecen. El escudo, bordado, al igual que el logo de Nike. Qué delicia. Ni siquiera era consciente de cuánto lo había echado de menos. El bordado me transmite la sensación de que todo esto debe durar tanto como los recuerdos que representa.

La elástica me deja un sabor de boca inmejorable. Es una cuestión de equilibrio. De entender qué representa el Deportivo y de no intentar reinventarlo cuando su identidad ya es por sí sola una de las más reconocibles del fútbol nacional. Deja entrever personalidad sin necesidad de añadir artificios. Porque este club no necesita gráficos imposibles, degradados llamativos ni homenajes que haya que explicar con un folleto.

Ahora queda lo más importante. Que jugadores y jugadoras la porten con todo lo que eso supone. Porque de nada vale tener una camiseta que roza la perfección si esa personalidad no se traslada al terreno de juego. Es como jugar bien y no ganar. Yo prefiero lo otro.