El ocaso de los dioses
Dijo Cristiano Ronaldo hace unos días que quizá el de Estados Unidos, Canadá y México no sea su último Mundial. Es comprensible que el portugués piense en marcar un hito en el mundo del fútbol disputando por séptima vez la Copa del Mundo, ya que la siguiente edición, en 2030, se disputará en parte en el país que le vio nacer. Lo que escapa un poco más a la lógica es que hiciese públicas sus intenciones cuando su selección estaba a punto de iniciar su camino en el torneo de 2026.
No está mal pensar en el futuro, aunque después de ver el desempeño de la selección portuguesa en su debut, y más en concreto de su capitán y estandarte, bien haría en fijar sus objetivos en el presente. Cristiano Ronaldo tiene 41 años y ya lleva cuatro jugando un campeonato menor, el saudí. Sí, decenas de futbolistas de élite que todavía están en su prime –Kessié, Joao Félix, Laporte, Mitrovic, Sergej Milinkovic-Savic, En-Nesyri, Bergwijn, Weigl, Benrahma, Mateo Retegui o Enzo Millot– y otros un poco más veteranos, como N’Golo Kanté, Brozovic, Sadio Mané, Mahrez o Darwin Núñez, dan lustre al torneo de los petrodólares. Eso sí, como mucho cinco o seis piezas de élite por equipo, lo cual deja más de la mitad de cada once en manos de futbolistas locales o de nacionalidades futbolísticas menores. Si un día no tiene nada que hacer, póngase un partido del campeonato saudí para juzgar usted mismo su nivel. Dudo mucho que le queden ganas de repetir experiencia.
Es difícil esperar que Cristiano Ronaldo rinda al nivel de un Kylian Mbappé catorce años menor que el luso, pero tampoco parece atravesar un momento ni cercano con un Leo Messi que dentro de una semana soplará 39 velas, pese a que el argentino también transita desde hace tres años por una liga menor como la norteamericana. Los tres se midieron en su debut mundialista a selecciones africanas. Mbappé hizo dos goles y su equipo ganó 3-1 a Senegal. Messi anotó los tres tantos en el 3-0 de Argentina a Argelia. Cristiano Ronaldo se quedó en blanco en el pírrico empate (1-1) de Portugal frente a la República Democrática del Congo, el último conjunto africano en sacar su pasaporte a Estados Unidos, al triunfar en una de las dos repescas intercontinentales. ¿Quizá Cristiano Ronaldo esté dosificando esfuerzos? Difícil de creer.
Vivimos en los tiempos de las pócimas milagrosas de la eterna juventud, ya no solo en el deporte de élite, que también. La alimentación, el descanso, los cuidados, el control médico, el análisis de los esfuerzos y los movimientos. Vivimos en la época en que los 30 son los nuevos 20, los 40 son los nuevos 30 y los 50 son los nuevos 40. Pero el tiempo, aunque tengamos la impresión de que pasa más lento, no se detiene. Da igual ir peinado y vestido a la última moda. Da igual la dieta paleo, el ayuno intermitente. Da igual pasar todos los días por el gimnasio. Es una lucha contra natura. Intentar evitar lo inevitable. El ocaso.
