La mayor victoria del Básquet Coruña
Aún a riesgo de que suene raro, no, la mayor victoria del Básquet Coruña en esta última temporada no fue la del domingo contra el Estudiantes. Su mayor victoria es la que se pudo ver en las gradas ese día o, más bien, este martes en la explanada de Riazor. Varios cientos de personas fueron a celebrar con el equipo el ascenso a ACB un martes laborable a las seis de la tarde. Eso, en una ciudad como A Coruña que es futbolera por tradición, ya sorprende al que tenga un poco de memoria. Pero el ver las primeras filas de ese acto, donde la media de edad difícilmente superaba los diez años, lo hace todavía más.
Esos niños y niñas son el futuro del baloncesto en la ciudad. El propio Dídac Cuevas lo dijo durante el acto: “Los peques sois el alma del baloncesto”. Los más pequeños fueron los que iniciaron muchos de los cánticos que se escucharon a lo largo de la tarde, todos ellos ataviados con prendas naranjas o distintivas del club. Un sentimiento que está empezando a arraigar en una ciudad que siempre quiso baloncesto, pero que no siempre vio al Leyma como el ‘medio’ para conseguir ese fin. Cada vez que venía la selección española a la ciudad, el Coliseum se llenaba, igual que lo hizo cuando fue la sede de la Copa del Rey hace diez años.
El Básquet Coruña era uno de esos gigantes dormidos en la ciudad que, gracias a la exitosa temporada 2023-24, empezó a despertar. Con los visos de ese primer ascenso se empezó a llenar el Palacio y el rugido de un Coliseum abarrotado en el Barruetazo lo fue confirmando. La masa social creció exponencialmente en ACB. Hubo de esos conocidos como ‘subecarros’, pero la realidad es que el Leyma ha mantenido una asistencia media de 5.000 personas en Primera FEB este curso, algo impensable ya no hace diez años, sino hace dos.
El baloncesto en general, y el Básquet Coruña en particular, han llegado a la ciudad para quedarse. Así lo ha demostrado la gente, a la que este año le ha dado igual la categoría. Está empezando a haber un sentimiento naranja en A Coruña al que todavía le queda mucho que remar para alcanzar al blanquiazul. Y seguramente nunca lo consiga, porque es casi imposible. Pero poco a poco, esta ciudad que siempre ha sido de fútbol, se va convirtiendo en una ciudad polideportiva gracias a clubes como el propio Básquet Coruña, el Liceo, Maristas, el OAR, Marineda, Zalaeta y muchos más que llevan año tras año el nombre de A Coruña por la élite deportiva española.


