El VAR, el MacGuffin de LaLiga Hypermotion y viceversa
Alfred Hitchcock, uno de esos genios irrepetibles que ha dado el séptimo arte, popularizó el término MacGuffin, una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia y que, en realidad, carece de relevancia por sí misma. En la célebre ‘Psicosis’, los 40.000 dólares que roba Marion Crane sirven como impulso de la maravillosa película y provocan su llegada al Motel Bates, donde nos espera la verdadera trama y el auténtico protagonista, Norman Bates. En ‘Pulp Fiction’ el maletín que reclaman los sicarios Jules Winnfield y Vincent Vega, en nombre del mafioso Marsellus Wallace, y cuyo contenido jamás se revela, es el MacGuffin perfecto que provoca el arranque de la obra maestra de Quentin Tarantino. Toda esta introducción nos sirve de excusa para llegar a donde queremos, a LaLiga Hypermotion y el VAR.
Al principio, pensaba que el videoarbitraje, esa herramienta creada, supuestamente, para reducir los errores humanos en las decisiones arbitrales durante los partidos, era un instrumento secundario más. Vamos, que no tendría mayor protagonismo, más allá de su presencia fugaz y en acciones puntuales. Pero viendo el desarrollo de las últimas jornadas de LaLiga Hypermotion, empiezo a creer que el VAR y los fallos arbitrales son los verdaderos protagonistas —o al menos, quieren serlo— mientras el fútbol es un actor secundario.
Justo cuando la Segunda División más igualada de los últimos años encara su recta final y los clubes implicados en la pugna por el ascenso se juegan la vida, parece que desde la sala VOR también buscan sus quince minutos de fama, como decía Andy Warhol, con decisiones erráticas flagrantes. Si no, que me expliquen ese penalti de Quagliata a Sergio González, durante el Burgos-Dépor, pitado por Fuentes Molina a instancias de Luis Mario Milla, que dejó al Dépor sin dos puntos, y cuyo fallo reconoció el propio Comité Técnico de Árbitros. O la pena máxima de Eddahchouri que se inventó Alejandro Ojaos, durante el Dépor-Leganés, y que no terminó en tragedia blanquiazul gracias a que Ferllo, ‘The Real Shark’, detuvo el lanzamiento de Diawara desde los once metros.
A medida que la competición ha avanzado y ha alcanzado su momento más crítico y determinante del curso, las polémicas arbitrales y las declaraciones subidas de tono han desplazado al fútbol. Se quejó José Alberto, técnico del Racing, y parece que le hicieron caso. El Almería también lanzó un comunicado tras su derrota en Ceuta “para pedir explicaciones por las actuaciones arbitrales”, y ahora se muestra sorprendido de que sea el Dépor quien ponga el grito en el cielo, a tenor de las últimas decisiones que han perjudicado a los coruñeses.
“Cuándo va a entrar el VAR y cuándo no es la clave y es un tema que debería mirarse para el futuro”, subrayó Antonio Hidalgo este jueves, durante la rueda de prensa previa a la primera de las cuatro finales que le quedan al Dépor en su intento de regresar a la élite ocho años después.
Demasiado hablamos del VAR y poco de fútbol, justo cuando Yeremay y los suyos se juegan la gloria en un pulso contra Racing, Almería, Las Palmas, Castellón y Málaga en un final de infarto. Un desenlace que será crudo y salvaje, si es Martin Scorsese quien nos lo cuenta. Violento, sangriento y, cómo no, desde un exageradísimo contrapicado, si lo filma Tarantino. Con cámara al hombro y al ritmo frenético de la sensacional e infravalorada ‘Días extraños’, si lo plasma Kathryn Bigelow. Y, por supuesto, no se decidirá hasta el último segundo, si dependiera del maestro Hitchcock.


