Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Exfutbolistas en el VAR cuanto antes

Desde niños hemos crecido con el mensaje inculcado por entrenadores, compañeros y allegados de que “el fútbol es de vivos”. 

Obviamente en el deporte profesional la importancia de vencer resulta innegociable, habida cuenta de que el prestigio de las entidades —por no hablar de sus presupuestos económicos— depende de la capacidad para sobresalir y para alzar trofeos. 

Muy acertadamente, el entrenador deportivista Antonio Hidalgo elogiaba el valor de las actuaciones arbitrales debido a lo complicado de ejercer una función cuando los 22 protagonistas principales pretenden engañar a cualquier precio. Incluso con la irrupción del VAR —que a pesar de las críticas evita un sinfín de injusticias—, el jugador de turno no se corta ni un pelo a la hora de fingir contactos o agresiones, con el objetivo de verse beneficiado de manera gratuita. 

En el estadio de El Plantío asistimos ayer a un nuevo ejemplo de acción antideportiva que a los seguidores del propio Burgos les habrá parecido un recurso de picardía con el que obtener un punto valioso en la carrera por el playoff y las consiguientes opciones de ascenso directo. 

Al filo del descanso, un contacto forzado por un delantero sobre el brazo de un defensa, en este caso el protagonizado por Sergio González ante el deportivista Quagliata fue catalogado como pena máxima por el colegiado Fuentes Molina, a instancias del videoarbitraje. 

Un error desde las pantallas al considerar como punible una acción auspiciada por el propio atacante local. Sin la adrenalina que fluye a borbotones sobre el terreno de juego de cualquier campo del fútbol profesional español, sino más bien con la tranquilidad y las herramientas de análisis perfectas para garantizar la limpieza de la competición. 

Así fue lastrado el Dépor en la recta final de un campeonato de Liga en el que el club coruñés lucha de manera denodada por el regreso a la élite. 

Aunque desde luego que daría lugar a suspicacias por la identidad y el pasado de los responsables de aplicar el reglamento creo sinceramente que la presencia de exfutbolistas en el VAR cuanto antes aliviaría mucho el problema en la interpretación de acciones polémicas. 

Haber sido monaguillo antes que fraile supone un plus a la hora de dictaminar la intención que cada lance de un partido presenta. Una ayuda adicional que el Comité Técnico de Árbitros debería tomar en consideración en el futuro inmediato para que el fútbol no se convierta, como está sucediendo en estos instantes, en una escuela de simuladores profesionales.

El equipo arbitral consulta el VAR en Riazor
El equipo arbitral consulta el VAR en Riazor
QUINTANA