Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Poco le duró al Málaga la alegría de sumar un punto en un Riazor lleno hasta la bandera y ante un Deportivo que mereció más. Mucho más.

 A las lesiones de Carlos Dotor, Einar Galilea, Luismi y Dani Lorenzo, uno de los mejores centrocampistas de la temporada en Segunda División, ahora se la suma la de David Larrubia.  El extremo es el segundo máximo goleador del equipo y, tras sufrir una fractura de escafoides en el pie izquierdo, también será una baja sensible para el conjunto malagueño las próximas semanas de Liga. Con esto, Larrubia se perderá varios partidos contra rivales directos en los que los de la Costa del Sol se juegan prácticamente toda  la temporada.

Es lógico el mosqueo de los aficionados andaluces. Llevas una serie de resultados con progresión de ascenso y, cuando más de dulce estás y te vas a enfrentar a todos los que pelean por lo mismo que tú, vas y no puedes contar con tus jugadores más diferenciales. Una gran faena que no deja de estar dentro de las posibilidades que puede haber a lo largo de una campaña.

Ayer leía en X, antes Twitter, a un seguidor quejarse de las lesiones de su equipo para este tramo final y, tras comparar el peso en el juego del equipo con el que tienen Iñigo Vicente, Peio Canales y Andrés Martín en el Racing, o Sergio Arribas, Adri Embarba y Dion Lopy en el Almería, llegó la referencia del Deportivo.

Yeremay Hernández, Mario Soriano y Luismi Cruz fueron los nombres mencionados en clave blanquiauzul. Sin embargo, quizás no sea el mejor ejemplo para intentar señalar la mala suerte que te tienes tú y tu vecino no. Ni el combinado coruñés, ni santanderino— que ha vivido un auténtico drama con el puesto de delantero centro— ni el almeriense.

A los de Riazor, según los foráneos, todo les sale a pedir de boca. Desde los arbitrajes hasta el estado físico de la plantilla. Y no. Cabe recordar que el Deportivo, que ahora vive un momento alegre y ha despejado todas las dudas que rodeaban en torno al estilo de juego, se ha tenido que sobreponer a las lesiones de un David Mella que ha dicho adiós y a un Yeremay Hernández que estuvo un mes fuera y, que aunque ha vuelto a actuar desde el banquillo, está a medio gas.

El Dépor no solo ha sobrevivido sin ellos, sino que se ha reencontrado con un juego que no practicaba desde las primeras jornadas, rozando casi la perfección. Al César lo que es del César. Hidalgo ha devuelto la etiqueta de favorito al ascenso a un equipo sin dos de sus grandes estrellas haciéndolo suyo. Uno de los puntos fuertes del cuadro dirigido por el técnico catalán es el fondo de armario. 17 jugadores distintos fueron titulares ante Sporting, Córdoba y Málaga. 

Pocos entrenadores en los últimos años han implicado a tal número de futbolistas en el momento más decisivo. Eso es mérito de Hidalgo, que ha reaccionado ante todo. La plantilla y él vuelven a sentirse cómodos, transformando los silbidos en aplausos y las bajas en respuestas con valor ascenso. 

Antonio Hidalgo durante el partido ante el Málaga
Antonio Hidalgo durante el partido ante el Málaga
Quintana