Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

¡Por favor, que no marque el Dépor!

Seguramente suene a petición absurda, a que no sé lo que digo y a que necesito pensar dos veces antes de realizar semejante afirmación. No es posible desear que el Deportivo no marque, porque eso implica seguro que no va a ganar y que como mucho le dará para ‘rascar’ un empate. Pero tengo que decir en mi defensa, si es que tengo alguna, que puedo argumentar el porqué de esta frase. Y no me tengo que ir muy lejos, basta con que mire al pasado fin de semana y al partido del domingo ante la Real Sociedad B.

Aún está fresco el recuerdo y seguro que no hace falta decirlo, pero por si acaso pondré en antecedentes que el Deportivo marcó en el minuto dos del choque, por medio de Stoichkov, y no pude evitar sentir cierta inquietud cuando esto ocurrió. Hace nada escribí aquí autocalificándome de agonías y seguro que muchos ahora me señalarán que efectivamente lo soy, pero creo que mi intranquilidad estaba justificada.

¿El motivo? El Deportivo en los últimos tiempos ha demostrado que cada vez que hace el primero se echa atrás, como si no fuese a por el segundo, como si con un tanto le llegase. Renta bastante exigua y más en una ‘Hypertensiones’ en la que cada partido está lleno de sorpresas. En Zubieta no fue una excepción. Gol, tras revisión del VAR, otra ocasión casi seguida que solo la madera impidió que fuese la segunda diana y el Dépor perdiendo terreno cada minuto.

El Dépor ha demostrado que cada vez que hace el primero se echa atrás

Porque esta historia ya la vivimos contra Eibar y Albacete, sendas victorias en las que el equipo blanquiazul se puso por delante y terminó pidiendo la hora. Y ante el filial realista el guion parecía tener tintes similares, pues respondían los locales, paradójicamente mucho mejor plantados en el campo tras el gol, con sendas dianas de Astiazarán y Ochieng. Salvaba, no obstante, los muebles el Dépor gracias a Bil Nsongo, que reaparecía un mes después con el equipo y con Mario Soriano, que marcaba en el último minuto del añadido para delirio de grada, staff y equipo.

Es verdad que es lógico que cuando marcas, el otro equipo vaya a por el partido, sería bastante naíf pensar que el rival va a bajar los brazos. El problema radica en que da la sensación de que el que se echa atrás es el Deportivo, seguramente de forma inconsciente, en pos de guardar como un tesoro su ventaja. Un plan respetable, pero con fisuras, como se vio ante la Real B, que estuvo a punto de encontrarle las costuras al Dépor, al que marcar primero parece que le penaliza.