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Un foco para que el talento brille

Uno a uno fueron subiendo al escenario. Primero Elena, con India, con quien forma el equipo perfecto (de hecho, son cuartas de España de agility). De última Marina, que representaba al voleibol. Diecinueve niños y niñas, con los colores de sus equipos y portando las armas con las que se desenvuelven en sus respectivos deportes, entre los que también estaban el atletismo, bádminton, baloncesto, balonmano, escalada, esgrima, fútbol, halterofilia, hockey sobre patines, natación, patinaje, piragüismo, rugby, taekwondo, tenis, vela y voleibol. No hubo imagen más poderosa para empezar los Premios DXT al Talento Base. Ni siquiera tuvieron que ganar uno (más allá de su foto con Yeremay). Por supuesto no estaban todos los que son. Eran una pequeña muestra, una declaración de intenciones. El deporte base existe para ellos y está formado por miles de historias anónimas que construyen sus muros en la sombra.

 II Gala de Premios DXT Talento Base
II Gala de Premios DXT Talento Base
Quintana

Los cuatro premios principales fueron para la taekwondista Carla Sesar y el piragüista Antón Lagares, medallistas mundiales, en el apartado individual; y para los jugadores Mauro Valeiro, del Dépor, e Isa Rodríguez, del CRAT, en el de equipo. Cuatro exponentes de esa calidad tras la que hay mucho trabajo detrás. El de sus padres (y abuelos) que les llevan a entrenar. El de los entrenadores que sacrifican horas, a veces a cambio de nada, para pasar más tiempo que con sus propias familias (“sin el casi”, como bromeaba Irene Blanco, que en su día fue triple campeona mundial sub-17 y que bien podría haber recibido también este premio si hubiese existido, al recoger el galardón de su mentor Ferenc Szabo). Y el de muchos directivos que hacen de todo y más y encima se tienen que estrujar el cerebro para llegar a fin de mes, incluso poner dinero de sus bolsillos y que llaman a todas las puertas al alcance de sus nudillos.

Entre los premiados tampoco estaban todos los que son. Las caras y los nombres de la segunda edición fueron diferentes a los de la primera y para la tercera, porque habrá una, volverán a cambiar. ¿Quién no conoce a uno de esos? Es lo bueno. Que hay mucho donde escoger. Porque está claro que si A Coruña es una referencia en el deporte nacional es porque se están haciendo muchas cosas bien desde abajo para que los niños y las niñas quieran hacer jugar, saltar, tirar, correr, nadar. No todos llegarán arriba. No hace falta. No es el objetivo que tiene que tener el deporte base. Lo que queda es la esencia. Poner el foco para que el talento tantas veces oculto, brille.