No me gustan Castellón ni Palencia
Deportivamente hablando. Que se entienda. A nivel personal son dos sitios estupendos. En El Grao de Castellón, hotel Turcosa que ni sé si sigue existiendo, pasé unas jornadas estupendas. Y luego he vuelto varias veces. Principalmente por motivos de trabajo de información deportiva. Aquella vez en El Grao no íbamos a Castalia. No existía. Estaban construyendo el nuevo estadio. Jugamos en la playa, se puede decir. Y en Palencia lo he pasado genial con mi amigo Alberto Moreno. En la ‘Mejillonera’ tomando ese producto preparado de veinte maneras diferentes y bebiendo ‘cachi-cachis’.
Pero referidos al deporte no me fío ni un pelo. El rival del Deportivo está situado en puestos de promoción. El año pasado les ganamos en Riazor con facilidad. Me fío menos todavía. Y ya cuando me echo a temblar es cuando tengo la constancia que de los últimos partidos disputados por el club blanquiazul los ha ganado todos. Y siempre asalta la duda de que algún día tenemos que perder. Espero que no sea el domingo. Han encajado prácticamente lo mismo que nosotros y están a diez goles de los que lleva el equipo que dirige Antonio Hidalgo. Insisto que el principal agobio lo marca la propia marcha de resultados del propio Deportivo. Cinco de cinco reconociendo la gran mayoría de los aficionados que el equipo satisface, ilusiona y encabeza la clasificación. Pero no juega extraordinariamente bien. De hecho, en defensa nos dan cada susto que nos tiembla el cuerpo. Menos mal que van sacando los partidos, Germán, el portero, está en un momento magnífico y de medio campo para arriba las cosas sí que funcionan.
No puedo ni debo hablar del equipo sin recordar un titular de un comentario propio de hace unos días, ratificado por lo ocurrido en Albacete el sábado pasado: si nos traen un defensa central solvente, me quedo más tranquilo.
Baloncesto. Palencia. Uno de los equipos que peor se le han dado al Básquet Coruña desde que coinciden en distintas categorías. Y no voy a hablar de Urko Otegui y la leña que repartió. Eso sí, en defensa a ultranza de su equipo. O de Pedro Rivero del Caz, el segoviano que no se cansaba de ganarnos. O de Roma Bas que las metía todas. ¡Que tiempos! Incluso, hablar del actual entrenador Natxo Lezcano. Estuvo en el banquillo palentino de 2007 a 2015 y ahora ha vuelto. Muy mal se nos dieron estos, siempre. Pero alguna vez les ganamos, ahora somos los líderes de la Liga, invictos y eso también tiene que contar para resolver la batalla. Claro, si atendemos a que el otro día palizaron al Estudiantes al que dejaron en 52 puntos, todavía el panorama se vuelve más negro.
De los equipos mejor clasificados son los más regulares. Los que menos balones pierden, los que más errores fuerzan, los que… Kumkel es una metralleta humana. Ya querría Barrueta. Wintering es uno de los mejores bases de la categoría. Subió con el propio Palencia y lo fichó Estudiantes. Y el croata Vrankic va francamente bien. Si a eso añades a Jakovics y Kamba que fueron ‘naranjas’ y a alguno más se convierten en un equipo que va a ser, seguro, muy duro y difícil de ganar.
Pero los nuestros están ahí por algo y a eso nos aferramos como el que se agarra a una cornisa para no caer al vacío.
