Una injusticia que lleva tiempo escrita
Lo digo ahora que el Mundial ya ha comenzado, España ya ha certificado su primera victoria y va camino de lograr hoy la segunda: la convocatoria del combinado nacional no es todo lo buena que podría ser.
Le hablo del primer Mundial de la historia de fútbol sala. Femenino, claro. El otro ya lleva muchos años existiendo. 36 para ser más exacta. Pero intentaré no desviarme hacia esa diferencia que me crispa de tal forma que no sé si sería capaz de plasmar en estas líneas. Centrémonos en la lista. Esa que, aunque muchos –o por desgracia pocos, recordemos que hablamos de fútbol sala femenino– crean que fue de costosa elaboración, lleva escrita varios meses, esquivando así el rendimiento de las jugadoras, o incluso la calidad y el potencial de alguna de ellas.
Clàudia Pons, seleccionadora nacional, lo tenía más que claro. Los 16 nombres que estarían durante estas semanas en Filipinas estaban más que decididos. Y no seré yo quien se oponga a los premios. Me explico. Después de tantos años peleando por poder tener un Campeonato del Mundo oficial, son varias las futbolistas que merecían estar, incluso independientemente de su rédito. Dany es una de ellas. Me alegra verla defendiendo a La Roja en una competición de tales características. Pero pensar que otras no estaban más preparadas para afrontar el Mundial sería ponerse una venda en los ojos. Patricia Ortega, máxima goleadora de la liga española, por ejemplo.
El problema siempre es la vara de medir. Porque con Balbuena no se tuvo esa misma compasión. El grupo estaba confeccionado y eso privó a la actual mejor portera de España de defender la meta del combinado nacional. Caridad García, esa que lleva años llamando a la puerta de la Selección a base de protagonismo en Burela; protagonismo que llevó al club de A Mariña a ganar títulos. Y que ahora no se queda corta en Castro.
Siempre hay contratiempos que una, como profesional, tiene que asumir. Aunque a esto no le llamaría contratiempo, sino una injusticia que lleva escrita varios meses. Y entiendo que solo pueden ir 16 y, por consecuencia, en todos los escenarios posibles se va a quedar fuera alguien que se lo merece. Pero que no sea tan descarado.
No puedo cerrar esto sin mencionar a tres futbolistas. Porque hablando de mérito, las figuras de Anita Luján, Peque y Mayte Mateo eran las primeras en la lista. Parece que todavía cuesta pensar que sus lesiones no son fruto de un mal sueño.
Que no se entienda mal todo lo anterior. Los goles de España, servidora, los celebra y los celebrará más que nadie. Eso que vaya por delante de cualquier reproche.
