Un salvador silencioso
Muy poco se habla generalmente de los jugadores de corte defensivo, equilibradores del juego, y menos aún de los guardametas.
Salvo actuaciones estelares como la del pasado martes en Anfield del madridista Thibaut Courtois, con la que evitó un auténtico descalabro, los cancerberos pasan muy de puntillas por este deporte.
Son los que entrenan más duro de todo el equipo, de los que menos cobran casi siempre y los que están obligados a sobrellevar mayor presión. Sus fallos no son subsanables y eso se paga.
El pasado domingo en el Ibercaja Estadio los laureles fueron para Yeremay, David Mella y Mario Soriano; tres fueras de serie a nivel técnico que participaron en las dos dianas de la segunda parte que otorgaron tres puntos de oro a la escuadra de Antonio Hidalgo.
Sin embargo, otro jugador deportivista resultó determinante para mantener al equipo en el partido en los primeros 45 minutos: Germán Parreño.
El portero ilicitano estuvo de diez en un mano a mano ante el atacante local Toni Moya, desbaratando una oportunidad pintiparada para el colista.
Este lance puntual, que mereció los elogios del técnico blanquiazul en la rueda de prensa posterior al partido, se une a otras muchas que este hombre de club ha realizado en la presente campaña —en choques como ante el Eibar, Sporting o Valladolid también aguantó el tipo—.
Uno de los artífices del ascenso desde Primera RFEF en el ejercicio 2023-24 supo estar a la altura cuando el brasileño Helton Leite lo desbancó de la titularidad la pasada temporada. No dijo ni pío. Continuó ejercitándose a la espera de otra opción para reengancharse a la portería. Toda una lección de profesionalidad.
Aunque comenzó como titular en la actual 2025-26, la Secretaría Técnica de Fernando Soriano efectuó una firme apuesta por el internacional austríaco Daniel Bachmann para hacerse con el puesto. Con suma naturalidad, Parreño no se inquietó ante esta fuerte competencia y continuó creciendo bajo palos; hasta el punto de que ha disputado todos y cada uno de los doce encuentros transcurridos de Liga.
La lesión de su compañero y competidor centroeuropeo ha allanado el camino del dorsal número 1 a seguir gozando de la confianza de su preparador.
Con 3,3 paradas por encuentro —el 76% de efectividad—, Germán Parreño representa la madurez de un portero que ha sabido esperar su momento. Dentro y fuera del campo se ha comportado como un caballero y auténtico deportista. Paciencia, humildad y trabajo de un salvador silencioso.

