El viaje de Dela, la promesa a la que intentó repatriar el Deportivo
Tras ser descartado por los blanquiazules y brillar en el Calasanz, el expresidente Paco Zas buscó su regreso cuando el Celta ya se había interesado; ahora, vuelve al mercado

A sus 23 años, el centrocampista David de la Iglesia ‘Dela’ (A Coruña, 2003) afronta un verano decisivo para su trayectoria futbolística. Aquel niño que pasó por la cantera del Deportivo, fue descartado y optó años después por el Celta —pese a los intentos del presidente Paco Zas de convencerlo—, está ahora en el mercado en busca de nuevo equipo tras ascender con el filial olívico a Segunda División.
Dela logró bien pronto entrar en la estructura del Deportivo, pero en edad alevín no pasó uno de los cortes que periódicamente realizan los equipos grandes y debió buscar nuevo equipo. Eso lo llevó a Imperátor y Calasanz, dos clásicos del fútbol de base de la ciudad, donde fue mostrando un buen nivel hasta firmar una excelsa campaña 2018-19 con el equipo colegial. Estaba entonces en su segundo año cadete y ayudó al equipo de la División de Honor con 14 goles en 25 partidos, algo que llamó la atención en el seno del club blanquiazul.
No era para menos, pues en la temporada se midieron dos veces a él y en ambas fueron víctima de su acierto. En la décima jornada, el Calasanz se impuso por 1-3 al Deportivo en Abegondo y David hizo el tercer gol. Enfrente, un equipo con jugadores como Brais Suárez, Trilli, Dani Barcia —autor del tanto local—, Noel López o Jairo Noriega.
Una de las curiosidades de esa Liga es que el Deportivo acabó segundo con 85 puntos, a seis del campeón Celta. Fueron siete los pinchazos que le impidieron pelear la Liga y dos de ellos llegaron ante el Calasanz, que también le venció en la segunda vuelta con resultado de 2-1. Dela puso por delante a su equipo a los 42 minutos y Mario Vázquez igualó la contienda tras el descanso, pero un nuevo gol de Dela, a los 82 de juego, valió el triunfo.
Todo ello influyó en que el Deportivo volviera a poner sus ojos en él para incorporarlo a su Juvenil. Hasta el punto de que su nombre entró en la campaña presidencial del año 2019. El candidato que iba a resultar ganador, Paco Zas, prometió un mayor interés en la cantera y trató de convencerlo para regresar, pero se encontró con un no. El Celta había llamado a la puerta y Dela hizo las maletas con Vigo como destino.
Allí disputó la primera temporada en el Juvenil B, con el que participó en 22 encuentros y marcó nueve goles antes de que todo quedara frenado por la pandemia. En la 2020-21 estuvo a medio camino entre el Juvenil B y el equipo de la División de Honor, donde el Celta no pudo con un Deportivo que ganó la Liga y conquistó la Copa de Campeones. Sí lograría hacerse con el grupo 1 el curso siguiente, plenamente asentado en el Juvenil A con 16 partidos y siete goles.
Salto a sénior
Terminada su etapa en la base, dio el salto a un Gran Peña que hacía las veces de segundo filial del Celta. Eso le permitió disputar una temporada completa en la Tercera RFEF, con un total de 29 partidos y seis goles que ayudaron al equipo a quedarse a las puertas de disputar el playoff de ascenso.
Dela estuvo ese curso en cinco convocatorias del Celta Fortuna, pero no tuvo la oportunidad de debutar en Primera RFEF, algo que sí lograría meses más tarde. Su estreno se produjo en septiembre de 2023 ante el Arenteiro y poco a poco fue ganando protagonismo en el filial. Terminó con 961 minutos en el Gran Peña y 1.411 en el Celta B, con el que disputó una promoción de ascenso en la que cedieron ante el Málaga.
En la siguiente temporada se perdió tres meses a causa de una lesión, pero terminó con 1.230 minutos en la octava posición del equipo celeste. También tuvo un pequeño percance físico al inicio de este curso, en el que disputó 27 partidos, trece como titular, y ayudó con tres goles a un Celta Fortuna que logró el ascenso a Segunda División en el playoff.
Este ha sido el último servicio de Dela al Celta, del que se despidió hace unos días a través de sus redes sociales: “Después de siete años ha llegado el momento de separar nuestros caminos. No es nada fácil despedirme de la que ha sido mi casa durante tantos años y donde he sido muy feliz, pero no podía haber mejor manera de irme que logrando el ascenso a Segunda División. Quiero dar las gracias a toda la gente del club que me ha visto crecer, tanto compañeros como entrenadores y cuerpo técnico. Siempre os guardaré un cariño especial. Y por último, quiero despedirme de vosotros, afición. Gracias de corazón por todo el cariño que me habéis dado siempre, sois increíbles”.












