Ambra Gjegji, reina en Galicia y en Kosovo
La delantera albanesa, de vuelta en los Balcanes, está en manos de sus excompañeras del Victoria B para lograr este jueves un peculiar póker de éxitos en el mismo curso

Ambra Gjegji (Ulëz Barrel, Albania, 1997) está a las puertas de firmar una temporada única a la par que curiosa. Su curso 2025-26 puede saldarse con los títulos de Primera Gallega, Copa de A Coruña y Liga de Kosovo, a los que sumaría la clasificación para la próxima edición de la Champions y el reconocimiento de ser la máxima goleadora de la temporada en la liga gallega.
Su vida cambió en el año 2022, cuando fue condenada en A Coruña por tráfico de drogas. Tras pasar por la cárcel, entró en situación de semilibertad y el Victoria la acogió en las filas de su filial. Su talento, que ya había deslumbrado por Europa adelante con el Mitrovica kosovar y la selección de Albania, no tardó en salir a relucir y puso la guinda a su primer curso como ‘cebra’ con un hat-trick en Riazor en la final de la Copa de A Coruña contra el Pastoriza.
El salto lógico para esta temporada hubiera sido pasar al primer equipo del Victoria, que finalmente ha ascendido a Segunda RFEF. Sin embargo, no ha podido ser: “No pude jugar en el primer equipo por los documentos, que aún no los tengo bien”, explica la propia jugadora. “Al principio me desmotivé un poco, pero con el paso del tiempo empecé a acostumbrarme y a aceptar que la única solución que tenía era jugar en esa liga y acepté”, añade Ambra.
Con el Victoria B, la delantera albanesa ha disputado 25 partidos esta temporada en Primera Gallega. Ambra marcó 33 goles en ese tramo, una cifra que, pese a que aún faltan dos jornadas de liga, parece inalcanzable para sus perseguidoras, que suman 24. A pesar de que ella puso rumbo a Kosovo hace unas semanas, el Victoria ha conseguido cantar el alirón aún sin su máxima goleadora y lograr el ascenso a Tercera RFEF. Ese fue su primer título, pero tras debutar con el Mitrovica, también contará en su palmarés con el título de la liga kosovar y la consiguiente clasificación a la ronda previa de la Champions. El siguiente título que puede añadir a su palmarés será este jueves, cuando el Victoria B juegue (sin ella) una nueva final de Copa de A Coruña contra el Atlético San Pedro.
“Estaré pendiente del resultado y no dudo que el Victoria va a acabar ganando la Copa. Lo sé, lo siento porque creo en el equipo, en esas chicas y en el buen trabajo que se está haciendo. También estoy muy contenta por el ascenso del primer equipo porque conlleva el ascenso del B también. Es un doble triunfo para el Victoria en general”, afirma.
Ambra regresó a los Balcanes a principios del mes de mayo. “No era algo planeado. Mi situación en España no permitía saber muchas cosas sobre mi vida y fue dentro de un mes que tuve muchas respuestas cuando decidí que era el momento de volver”. A nivel legal, Ambra es completamente libre en Kosovo, pero no podrá volver a pisar España en un período de entre uno y dos años. Es decir, en el hipotético casi de que el Mitrovica llegue a enfrentarse a un equipo español en Champions como visitante la próxima temporada, Ambra no podrá jugar el partido.
Tras bajarse del avión, lo primero que hizo fue visitar a su familia en Albania, de la que llevaba alejada casi cuatro años. “Llevo poco más de diez días aquí y siento que aún no aterricé. Han sido días de muchos reencuentros, de muchas emociones, de muchísimas cosas buenas... El encuentro con mi familia, que la echaba muchísimo de menos, estuvo genial”, reconoce.

Aunque todavía no ha terminado la liga de Kosovo (de la que ya es campeona), Ambra y el Mitrovica ya piensan en la próxima temporada, ya que en junio empezarán la preparación para la fase clasificatoria de la Champions. “Necesito enfocarme muchísimo en la pretemporada: entrenar bien, descansar bien, tener una rutina... Además, quiero seguir estudiando para tener licencias de entrenadora y enfocarme un poco más en todo lo relacionado con el fútbol”, explica.
De su etapa en A Coruña se queda con ese partido en Riazor que le dio su primera Copa de A Coruña. “Fue algo muy especial para mí. Jugar en el estadio del Dépor es flipante y ganar la Copa fue algo muy bonito”. Y a pesar de que en el corto plazo no podrá regresar, no cierra la puerta a un reencuentro con A Coruña en el futuro: “La etapa en A Coruña no ha terminado porque con la ciudad tuve amor a primera vista. No sé si volveré a vivir algún día, pero un pedazo de mi corazón se quedó allí, Coruña siempre va a estar en mi corazón”, sentencia Ambra.














