Los últimos retos del Bergantiños
El equipo carballés tiene en su mano superar su puntuación más alta en Segunda RFEF y, de paso, apurar las opciones de Copa del Rey o playoff

La victoria de la pasada jornada ante el Oviedo Vetusta (1-2) permitió al Bergantiños dar un paso casi definitivo hacia la permanencia. Tanto, que de cara a los dos últimos partidos mira hacia un objetivo más ambicioso, lograr la mayor puntuación histórica del club en Segunda RFEF. Solo así tendrá opción de pelear por dos metas que ahora parecen lejanas, pero que todavía resultan posibles: la Copa del Rey y el playoff.
El conjunto carballés cuenta en estos momentos con 45 puntos y está a cuatro de los 49 que marcó en la temporada 2021-22, cuando bajo la dirección de José Luis Lemos acabó en sexta posición. Por delante tiene un partido ante la UD Ourense, tercer clasificado, y otro en el feudo del colista Sámano, que lleva varias semanas ya descendido.
Ambos encuentros se disputarán en domingo a las 12.00 horas, esta y la próxima semana. Será en el marco de jornadas unificadas y el Bergantiños quiere mostrar máxima seriedad. De hecho, para el duelo ante la UD Ourense quiere fomentar un gran ambiente en As Eiroas. “Queremos animar a la gente para que venga al partido. Los menores de 16 años entran gratis y la afición de la UDO ya tiene las 300 entradas que les hemos enviado. Vamos a luchar por el objetivo de la Copa del Rey”, apuntan desde el departamento de prensa del club.
Y es que las bases de la Copa recogen que tienen derecho a participar en la siguiente edición los cinco primeros clasificados de cada grupo de Segunda RFEF o, por razones de filialidad, el mejor clasificado que les siga. La competición está liderada por Fabril y Oviedo Vetusta, por lo que habrá hueco para el séptimo clasificado, que en estos momentos es la Gimnástica Segoviana. En novena posición, a tres puntos, se encuentra el Bergan.
Por todo ello se antoja fundamental ganar, un resultado que permitiría rebasar los 47 puntos del pasado curso y que es la única opción de poder seguir con vida en la pelea por el objetivo más ambicioso, la fase de ascenso. El equipo que dirige Simón Lamas no depende de él mismo para aguantar con opciones hasta la última fecha, pues tiene a cuatro puntos al quinto clasificado (Numancia), pero una victoria le podría dar opción de explorar una carambola en los últimos 90 minutos de Liga.
Otro reto interesante para el Bergantiños es el de ganar dos partidos consecutivos por primera vez en la segunda vuelta. Durante los primeros meses de competición llegó a acumular una racha de cuatro triunfos seguidos (ante Valladolid Promesas, Coruxo, Burgos Promesas y Rayo Cantabria) y también una de tres (frente a Gimnástica Segoviana, Lealtad y Sámano), algo que no ha podido replicar en los últimos meses. Pese a ello, aún tiene en su mano el récord de puntos, lo que serviría para acabar con una amplia sonrisa.










