Vivito: "Me hace mucha ilusión jugar en el Paiosaco. Era el único de la familia que faltaba"
Tras desvincularse por decisión propia del Atlético Arteixo, recala en el equipo de su localidad para asaltar el playoff de ascenso

Álvaro Suárez ‘Vivito’ nació en Paiosaco en 1998. A sus 27 años y tras una pintoresca trayectoria futbolística que incluye la cantera del Dépor y una experiencia en Austria, ha fichado por el equipo de su localidad natal, la UD Paiosaco, tras desvincularse del Atlético Arteixo.
Tras dos temporadas en el Vorwarts Steyr de la tercera austriaca, Vivito regresó a Galicia y firmó por el Arteixo el pasado verano. “Ya era hora de volver”, afirmó en declaraciones a este diario en el mes de agosto. Ahora, después de siete meses en las filas del conjunto rojiblanco, explica los motivos de su salida: “La decisión de salir del club fue mía. En verano ya tuve dudas de firmar en Arteixo, tenía otras propuestas de otros equipos, pero al final la cercanía A Coruña y las instalaciones me hicieron decantarme por jugar ahí”.
El jugador habló con el Arteixo para lograr la carta de libertad, un proceso durante el que no negoció con otros clubes. Sin embargo, se encontró con un hándicap: no podría fichar por otro club de Tercera Federación. Eso abrió unas puertas de diferente categoría, como las de Preferente, para un Vivito que se terminó decantando por el Paiosaco: “No podía competir en Tercera y, al final, qué mejor que poder jugar en mi casa”. “Me hace mucha ilusión jugar aquí. Mi abuelo fue uno de los fundadores en su día, mi padre también fue directivo y mi hermano jugó un año. Era el único de la familia que faltaba”, reconoce.
En las últimas dos semanas, el Paiosaco ha anunciado dos llegadas: la del propio Vivito y la del también centrocampista Javi Sande, que ya había formado parte del club. Dos refuerzos que denotan la ambición del equipo larachés por asaltar los puestos de playoff, de los que ahora mismo les separa tan solo un punto. Dos entrenamientos y treinta minutos en el partido de este domingo contra el Cultural Maniños es lo que lleva Vivito con su nuevo equipo, pero espera “ir cogiendo ritmo y llegar lo mejor posible a estos últimos partidos, que es cuando nos jugamos todo”.
Es poco tiempo el que lleva en la dinámica del Paiosaco, pero le ha servido para notar que es “muy buen equipo y, sobre todo, muy buen grupo humano, algo que es fundamental para conseguir objetivos”. Contra el Maniños, el Paiosaco cosechó su quinta victoria de manera consecutiva. Tres puntos que colocan a los verdiblancos con un total de 36 en su casillero, a tan solo uno de los puestos de playoff que marca el Betanzos con 37, aunque un partido menos disputado. “Creo que tenemos que estar todos unidos como equipo, ayudarnos y apoyarnos para poder meternos en el playoff y pelear por pegar la campanada”, afirma Vivito.
Desde el cambio de entrenador a mediados de noviembre, el conjunto larachés ha sido uno de los mejores equipos en cuanto a rendimiento de puntos se refiere de la Preferente Norte. Antes de la llegada de Iván Sánchez el promedio de puntos era de 0,82 por partido, mientras que desde su incorporación es de 2,08. Un salto importante en un período en el que el equipo tan solo ha perdido dos encuentros de los trece que ha dirigido Iván Sánchez, ha empatado tres y ha ganado otros ocho.
El siguiente tramo de partidos será vital para las aspiraciones del Paiosaco, ya que se enfrenta de manera consecutiva a Betanzos, Negreira, Lalín, Sofán y Órdenes, cinco de los siete primeros clasificados. “Al final, en estas categorías cualquier rival es difícil y cada partido es un mundo”, afirma un Vivito que ha vuelto a casa para intentar ayudar al equipo de su localidad a subir a Tercera.










