Achore, una experiencia vital y ambición para el esprint final
El lateral diestro destaca el buen papel de la selección gallega en la Copa de Regiones. Ahora sueña con alcanzar los puestos de playoff con el Montañeros

Tras su participación en el campeonato autonómico, Achore Sánchez hace balance de una experiencia que combinó crecimiento deportivo y minutos de exigencia. Ahora pone la mente en un final de curso de lo más ilusionante con el Montañeros.
El torneo dejó más que minutos y resultados. Para el lateral, la experiencia fue también una convivencia agradable y un aprendizaje acelerado. El largo desplazamiento puso a prueba al grupo, pero la buena sintonía entre compañeros convirtió el viaje en un recuerdo positivo:
“Pues la experiencia fue muy bonita. El grupo era muy bueno y eso ayudó a que el viaje fuera más ameno, ya que se hizo bastante bola porque fueron muchas horas metidos en un autobús. Jugar en A Malata (la ronda anterior a la disputada en Terrasa) fue otra experiencia increíble. Al final estás jugando en un campo de fútbol profesional”.
Más allá de las sensaciones, el balance deportivo también deja motivos para el optimismo. Achore quiso poner en valor la dificultad de haber llegado hasta la final a cuatro, aunque se quedaron a un paso de jugar la tercera final de forma consecutiva: “Valoro nuestro papel en el torneo desde una forma positiva. Llegar a la final no es algo fácil y creo que hay que poner en perspectiva lo hecho, aunque no consiguiéramos el objetivo”.
La eliminación en la semifinal ante Canarias estuvo marcada por un penalti en contra ya en la prórroga que el futbolista vivió desde la distancia: “A mí me pilla ya en el banquillo y justo se produce en la esquina más alejada a mí. Lo que puedo ver es que nuestro compañero estira la pierna, pero la verdad no sé si hay contacto. Por lo que comentaban después del partido sí que parecía”, confiesa.
En el análisis del partido decisivo, el protagonista apunta a dos aspectos clave que pudieron inclinar la balanza a favor de la ‘Irmandiña’: “Nos faltó aprovechar las ocasiones que tuvimos y gestionar mejor los momentos con balón, de una forma más calmada para intentar que ellos se se estiraran y tener más espacios para atacar y hacer daño”, indica.
En el plano individual, el futbolista supo desde el inicio cuál debía ser su aportación al equipo, con un rol muy similar al que ejerce con Jairo Arias: “Mi tarea era ser profundo y jugar como estoy haciendo habitualmente en mi club. La verdad, me sentí cómodo y creo que me compenetro muy bien con Noel Chaves (del Juventud de Cambados) y sabemos cuándo uno tiene que estar en amplitud y el otro formar el cuadrado con los centrocampistas”.
Cambio de chip
Los kilómetros por carretera y la gran exigencia física dejan cierto desgaste físico, aunque se encuentra en condiciones para afrontar con garantías el tramo final de competición de un Montañeros que empieza a acusar bastante las lesiones.
“Algo cansado sí que vuelvo. Toca descansar estos días y concentrarse en estos últimos meses. Me noto capaz de acabar perfectamente la temporada”, señala.
La competición regular entra en su recta final, con numerosos equipos en la pelea por ocupar puestos de playoff a Segunda Federación. El rendimiento de los morados invita a mirar hacia arriba: “Va a estar muy luchado por la cantidad de equipos que hay con posibilidades de entrar. Por juego y capacidades, creo que podemos pelear y soñar por entrar”.
En esa lucha por quedar entre los cinco primeros, identifica al Cétiga, Alondras, Estradense y Boiro como los rivales más fuertes y que podrían terminar llevándose el gato al agua.












