
Valeria Trashorras, talento precoz del Victoria con el fútbol en los genes
La hija del exjugador de Primera División destaca en la cuarta categoría del fútbol nacional con apenas 14 años
Valeria Trashorras (Vigo, 2011) cumplió 14 años el pasado mes de julio. Es la más joven de la ya de por sí jovencísima plantilla del Victoria CF, donde solo una jugadora (Miga) nació en la década de los noventa, pero eso no le está impidiendo disfrutar de un enorme protagonismo, pues desde su entrada en la segunda jornada no se ha bajado de la titularidad. Quizá influye en todo esto que lleva el fútbol en los genes al ser la hija de Roberto Trashorras, exjugador de Primera División.
Su por ahora corta trayectoria está muy ligada al Victoria, equipo al que se unió tras jugar al fútbol sala de pequeña y con quien despuntó en el equipo alevín entre 2021 y 2023. Pero si lo hizo ahí, más aún en los dos años siguientes, en los que su progresión se ha acelerado notablemente. Durante la temporada 2023-24 sus grandes actuaciones en el equipo Infantil le sirvieron para terminar el curso con el cuadro Cadete, siempre en Liga Gallega.
Durante la temporada pasada todavía estaba en categoría infantil, en la que consiguió marcar ocho goles. A pesar de ello, también fue convocada en más de una decena de ocasiones con los equipos cadetes del Victoria, con los que marcó otros dos tantos y llegó a disputar las fases finales de Galicia. “Con las cadetes tiene ido a algún partido. Yo esos los vi mucho y fue cuando le vi esas cosas que creí que podían ser buenas para traerla conmigo”, explica Javier Angeriz, su actual entrenador en el primer equipo del Victoria.
Este curso tiene ficha del Cadete, pero no ha jugado en dicho equipo. Incluso en el filial su participación se reduce al pasado 26 de octubre en un fin de semana en el que no había competición en Tercera Federación Femenina. Rápidamente fue reclutada por Javi Angeriz, que la ha alineado como titular de forma ininterrumpida desde la segunda jornada. En nueve de los encuentros disputó los 90 minutos y solo fue sustituida ante Boiro, Domaio y Bergantiños.
Desde cualquier posición de la zaga, es una de las piezas destacadas de una defensa que está funcionando como un perfecto engranaje. Las ‘cebras’ acumularon 880 minutos sin encajar gol y una parte del mérito es de una Valeria Trashorras sobre la que se deshace en elogios su técnico. “Puede jugar en cualquier posición de la defensa con una nota muy alta. Es intensa, competitiva, va bien al corte y es muy inteligente en la anticipación. Tiene mucho margen de mejora y unas condiciones para dar que hablar”, asegura Angeriz.
Momento de aprender y disfrutar
Su padre tiene claro que es lo más importante para ella en este momento. “Que esté contenta y feliz, como así es, porque le gusta muchísimo el fútbol y va encantada a los entrenamientos, y que aprenda mucho y mejore, que está en la etapa para ello”, reflexiona Roberto Trashorras.
El ex centrocampista de Celta y Rayo Vallecano, donde fue estandarte entre 2011 y 2018, reconoce que le ha sorprendido un poco la capacidad de adaptación de su hija para jugar en categoría sénior a tan corta edad: “Un poco sí. La conozco y sabía que podía adaptarse bien, pero me ha sorprendido su capacidad para ser una más de forma natural. Creo que eso no es solo mérito de ella, sino también de las compañeras que desde el primer momento le han ayudado, y del cuerpo técnico. Javi le ha ayudado a involucrarse”.
En el Victoria siempre se han portado muy bien con ella; están pendientes de todo"
Como padres, valoran que esté cerca de casa, pero Roberto pone su paso por La Masia como ejemplo de que salir fuera también puede ser positivo. “Que esté por aquí es lo más idóneo, cerca de la familia, en tu entorno… siempre puedes estar más pendiente y ayudarle en más cosas, pero por mi experiencia, que me fui muy jovencito para Barcelona, si algún día pasa algo parecido o tiene la oportunidad de irse y es lo que ella desea, le apoyaremos”, apunta.
El presente de Valeria pasa por el Victoria CF, un club con el que el de Rábade está encantado. “Desde el primer día se han portado siempre muy bien con ella. Tanto la gente del club como las entrenadoras, Rai e Isa, le han ayudado mucho y tratado con mucho cariño, que es algo clave fuera de lo futbolístico, te suma como persona. Están muy pendientes de todo y además organizan muchas actividades, por lo que estamos encantados de estar ahí. Y como digo, lo mejor es verla a ella feliz”, enfatiza Roberto.
Agradecida e ilusionada
Por su parte, Valeria muestra su alegría por estar jugando en Tercera Federación. “Me estoy encontrando muy bien, a gusto, mejor de lo que esperaba. Las compañeras y el cuerpo técnico me han acogido como una más y me han ayudado en lo que necesitaba. Estoy contenta y agradecida por cómo están yendo las cosas”, expresa.
El salto a categoría sénior le está sirviendo para perfeccionar varios aspectos: “Tengo que mejorar muchas más cosas, pero estoy mejorando en los movimientos de la línea defensiva, en cómo colocarme y orientarme en los centros laterales… Y a nivel ofensivo en cuando conducir, cuando buscar a la jugadora libre…”
"De mi padre lo que más me llama la atención es la visión de juego que tenía"
Todavía está en una edad en la que debe encontrar su posición ideal y son varias las que está probando o ha probado. “Puedo jugar en toda la línea defensiva, tanto de central como de lateral. Y en categorías inferiores con Isa y Rai jugué en banda o de medio”, explica.
Por último, Valeria destaca los aspectos de su padre en los que se fija: “Veo muchos vídeos de él y lo que más me llama la atención es la visión de juego que tenía. Como estando presionado podía ver ese pase entre líneas para poder dejar a un compañero solo delante de la portería. También me fijo mucho en cómo se colocaba, cómo hacía para dar siempre una línea de pase. La verdad es que fue un gran jugador y lo admiro mucho”.
El objetivo del Victoria CF en 2026 es llegar a la primera posición —son terceras a cuatro puntos de As Celtas B— y clasificarse para la promoción de ascenso a la categoría de bronce del fútbol femenino español. El de Valeria, a sus 14 años, pasa por ayudar en lo posible y seguir dando pequeños pasos en una progresión que no ha hecho más que empezar.


