Seis minutos mágicos en una victoria de ‘seis' puntos del Sporting Coruñés
Lucas Barbeito, Javi Garabito y Pedro Ricoy, goleadores ante As Pontes, se muestran optimistas con las opciones de permanencia del equipo

La del Sporting Coruñés en O Poboado contra As Pontes (1-3) fue una de esas victorias de seis puntos. A los 77 de juego, el equipo dirigido por Marcos Souto caía por 1-0, un resultado que le habría dejado colista a cinco puntos de la permanencia. Pero seis minutos mágicos en los que marcaron Lucas Barbeito, Javi Garabito y Pedro Ricoy dan un balón de oxígeno al conjunto de Monte Alto, decimosexto a dos puntos de un Ural que les antecede en la clasificación y que marca la frontera entre quedarse en Primera Futgal o descender.
El triunfo fue merecido y tuvo que ver con la insistencia tras el palo que supuso encajar antes del descanso el gol de Xandre. La segunda mitad fue de acoso y derribo por parte de los coruñeses, que no desesperaron pese a tardar más de media hora en terminar de resquebrajar la defensa de As Pontes.
El autor del 1-1 fue Lucas Barbeito, quien se estrenó de esta forma como modesto. “Fue un gol con un poco de suerte. Conseguí contactar con el balón tras una serie de rebotes después de un córner y acabó entrando. Tras ello solo se escucharon gritos de ánimos y motivación, ya que sabíamos que lo podíamos ganar”, rememora el mediocentro.
Dicho y hecho, pues fue producirse el saque de centro y volver a la carga el Sporting, que provocó después un penalti. “Robamos y atacamos el espacio que dejaron por banda”, describe un Garabito que fue el encargado de transformarlo. “En los tres goles repetimos lo mismo que hablamos al descanso. No estábamos cómodos y cuando pasa eso solo queda competir cada balón y tener más ambición que el rival”, añade.
"En la celebración del empate nos animamos a seguir apretando arriba"
Y para impedir la reacción local, nada mejor que sentenciar con el 1-3. “Llegó en una buena acción a balón parado. Pude rematar en el segundo palo la peinada de un compañero, algo que nos salió bien durante todo el partido”, indica el goleador Ricoy. “En la celebración nos animamos a seguir apretando arriba”, agrega el central.
Plena confianza
Los tres protagonistas coinciden en que, con la dinámica actual, podrán consolidarse en Primera Futgal tras los dos ascensos consecutivos. “El día a día del grupo en los entrenamientos, la confianza que tenemos los unos en los otros, como salimos a competir y dejarnos la vida aunque no salgan las cosas…”, son las razones para creer de Barbeito.
El delantero Garabito se agarra a lo visto en los partidos que han disputado. “Hemos empezado muy mal, pero solo noté a un nivel diferente al Mugardos. El resto de partidos se nos escaparon por detalles que estamos trabajando. El equipo tiene nivel de sobra para salir de ahí abajo, así que tengo toda la confianza del mundo”, enfatiza Javi.
En una línea similar se expresa Ricoy, que ve un paso adelante en las últimas semanas: “Cada vez tenemos las ideas más claras, hemos dado un salto en el apartado físico y el grupo está muy unido. Ya son varios años jugando juntos la mayoría y eso se nota en el día a día, aunque la situación no sea la ideal”.
La química grupal es uno de los puntos fuertes de un equipo que trata de acoplarse a la Primera. “Es una categoría bonita, donde cada semana tienes enfrente a un rival que no te regala nada. Eso exige un nivel de concentración más alto al que estábamos acostumbrados y quizá eso sea lo que más nos está mermando”, reconoce el propio Ricoy, de 22 años.
Tiene más experiencia Garabito, que a sus 30 disfruta por fin de esta categoría y hace autocrítica pese a sus cuatro goles. “Puedo mejorar. He tenido poca continuidad por falta de confianza de los antiguos entrenadores y por una lesión de menisco. Estoy volviendo poco a poco, pero veo que tengo mucho que aportar”, asegura.
"Me costó entrar, pero a día de hoy me encuentro con confianza"
Por su parte, Lucas Barbeito da sus primeros pasos en el fútbol sénior tras cerrar el pasado curso en el Montañeros su etapa formativa. “Competir con gente de todas las edades impone respeto. Me costó entrar, pero a día de hoy me encuentro con confianza y afronto cada partido con ganas y ambición, sabiendo que puedo dar un nivel que las lesiones me impidieron mostrar en juveniles”, reflexiona.
Paso adelante
Los resultados han mejorado tras el relevo en el banquillo, pues con Jaime Marín el Sporting Coruñés sumó un punto de quince y en las nueve jornadas que lleva Marcos Souto al frente fueron diez los puntos cosechados (tres victorias, un empate y cinco derrotas).
"Veníamos de mucho tiempo trabajando poco"
Garabito no se corta a la hora de destacar el cambio: "El nuevo entrenador ha tenido que tocar un poco todas las teclas, porque veníamos de mucho tiempo trabajando poco y de una forma muy determinada. Desde que ha llegado hemos tenido que partir de cero, pero creo que tanto él como Charly están haciendo un trabajo muy bueno".
Por su parte, Ricoy agradece el trabajo del antiguo tándem, pero también veía que la situación demandaba una permuta. “Con Jaime y Carlos tuvimos una etapa muy buena, pero quizás necesitábamos un cambio tanto ellos como nosotros. Además, Marcos y Charly ya nos conocían y tenían la confianza del grupo, por lo que la adaptación fue muy rápida y estoy seguro de que las cosas saldrán cada vez mejor”, apunta.
Como buen mediocentro, Barbeito destaca los aspectos tácticos que ha tocado Marcos. “Ha incidido especialmente en la idea de que tenemos que estar cómodos con el balón, manejarlo siempre con sentido, tener criterio y orden, ser fieles a lo que trabajamos…”, explica.
De aquí al final de la primera vuelta, al Sporting Coruñés le resta recibir al Orillamar y Torre, y visitar al Ural. Tres derbis coruñeses en los que el objetivo será arrancar la segunda parte de la temporada fuera de los puestos de descenso. También sumar un triunfo como locales, algo que todavía se resiste tras la disputa de siete partidos en el campo 2 de A Torre.
























