El colegio Calasancias clausura el campus del CV Ciudad de A Coruña
Alrededor de 150 niños y niñas participaron durante las tres semanas de campamento

Las temporadas y las clases se acaban, pero el deporte sigue siendo una vía de actividad, conciliación y diversión presente en las vidas de los más pequeños, también durante el verano. El mayor ejemplo son los campamentos estivales, que ayudan a las familias a conciliar, a la vez que mantienen a niños y niñas activos y aprendiendo nuevas competencias deportivas.
A lo largo de estas últimas semanas tuvo lugar el campamento del CV Ciudad de A Coruña, que tuvo como sede el colegio Calasancias, casa histórica del club. Entre las tres semanas que ha durado el campamento han pasado por el mismo alrededor de 150 niños y niñas de entre 6 y 16 años de edad.
Al igual que el del Zalaeta, el campus del Ciudad de A Coruña contó con otro tipo de actividades más allá del voleibol, como juegos de coordinación y agilidad, dibujo o baile para los más pequeños. Con la coordinación de Raúl Rocha y cinco monitoras sobre la pista, algunas de ellas jugadoras del propio club, el campamento ha servido también para tratar de captar posibles jugadores y jugadoras para las categorías del formación.













