El tridente coruñés de la selección
Jimena Gayoso, Inés Losada y Lucía Varela afrontan un verano con España con el Europeo como objetivo

Dos vienen de Alemania. Una de Estados Unidos. Se juntaron la semana pasada en A Coruña, donde el Zalaeta les abrió las puertas de sus entrenamientos. Y desde este lunes están en Murcia, en el Centro de alto Rendimiento de Los Alcázeres que sirve a la selección española de voleibol de búnquer para preparar las citas de este verano, la European Golden League y el Campeonato de Europa. Las coruñesas Jimena Gayoso (Wiesbaden), Lucía Varela (Stuttgart) e Inés Losada (Universidad de Colorado) forman parte de esta nueva etapa del combinado nacional que vive un cambio generacional en el que A Coruña sigue teniendo un hueco preferente tras la retirada de Helia González, la gran referente de la última década.
Tanto Jimena Gayoso como Lucía Varela ya disputaron el pasado verano un histórico Mundial para España, al que volvía después de treinta años y en el que además firmó su primera victoria. La última, de 22 años, es una habitual desde la base, donde llevó el brazalete de líder generacional, y ya está muy asentada entre las mayores. Es una fija de las convocatorias de Pascual Saurín, que se fijó en ella y en sus impresionantes 198 centímetros cuando era una adolescente y se la llevó para su proyecto en el Olímpico canario después de formarse en Calasancias y pasar por la concentración permanente de la española en Soria.
“El nivel en Europa es muy alto y eso nos tiene que servir para motivarnos”
A la primera, de 24 y salida de la cantera del Liceo, le ha costado un poco más, no por nivel sino porque solo quería estar con la selección cuando se dieran todas las condiciones, priorizando su salud mental, y el pasado verano fue el primero que completó entero. La benjamina (de las tres y de la convocatoria) Inés Losada, con pasado en Calasancias y en el Zalaeta y que también fue capitana en categorías inferiores, debuta con solo 19 años con la absoluta para ir entrando poco a poco y luchar por tener sus minutos.
Las tres llegan después de inviernos diversos en sus respectivos equipos. “Yo esta temporada empecé en Estados Unidos y al ser el primer año tampoco es que jugara mucho, era más para aprender y meterme en el juego de allí, a ver la siguiente”, dice Losada, que había destapado todo su potencial el año anterior con el Zalaeta después de su paso por la concentración permanente. “En mi caso estuve en el Wiesbaden de la Bundesliga alemana y la verdad, para ser la primera experiencia internacional, fue bastante bien”, comenta Gayoso, que volverá al Menorca con el que fue campeona de la Supercopa y de la Copa de la Reina.
“Vamos dando pasos y cumpliendo objetivos y eso es gratificante”
“Conseguimos clasificarnos para playoffs, es verdad que teníamos un equipo bastante joven y los resultados se cayeron un poco a final de temporada, pero creo que cumplimos con las expectativas”, añade. Para Lucía Varela era su segundo año en Alemania después de haber pasado por Italia y Francia, aunque su discurso suena a despedida: “He sido muy, muy feliz en el Stuttgart. Me encantaron mis años allí. Aunque al final no ganamos ningún título, a nivel personal estuve muy bien”. Con las dos en Alemania, hubo derbi coruñés en la distancia. “Todos para ella, vamos, sin ningún tipo de discusión”, señala Gayoso a Varela, que se ríe.
Esta lleva desde los 15 años fuera de casa y es una veterana sin tener la edad para ello. De las tres es la más asentada en la selección y la que ha sido testigo de cómo se han ido dando pasos hacia adelante hasta llegar al pasado verano y que España regresara al Mundial. “Este va a ser mi sexto verano con la selección y ves cómo se van cumpliendo objetivos y cómo los pasos, aunque sean pequeños, están ahí y se va avanzando. Y eso es muy gratificante”, valora. Gayoso también estuvo en Tailandia. “Fue un verano muy exigente porque tuvimos muchas competiciones con Liga Europea, Preeuropeo, amistosos... Pero el mejor momento con diferencia fue el Mundial. Creo que dimos la cara, demostramos el nivel de volei que hay en España y creo que tanto nuestra comunidad y nuestros fans estuvieron muy contentos con el rendimiento”, opina. Las dos ya forman parte de la historia como integrantes de la plantilla que consiguió la primera victoria mundialista para el voleibol español. “Además fue un triunfo que consiguió que nos mantuviésemos con el mismo ranking, entonces fue bastante más productiva todavía”, apunta Gayoso.
“Es mi primera vez con la absoluta, tengo que dar lo mejor de mí”
Son un ejemplo a seguir para Losada. “Para mí es la primera vez que voy. Estuve con la sub-20 y la sub-22, con mi generación. Nuestro Mundial del año pasado también fue bastante bueno, mis números no fueron malos y creo que es lo que hizo que se fijaran en mí y que haya tenido la suerte de que me llamaran ahora con la absoluta”, dice y espera poder dar los mejor. “Tengo que entrenar igual de bien que ellas y a ver si consigo que me convoquen para algún partido”.
Los objetivos de este verano son la European Golden League, en la que “toca un grupo más asequible que el del año pasado (Bosnia, Kosovo, Macedonia y Azerbayán) y podemos llegar a la final four”, y el Campeonato de Europa, donde el nivel es muy alto (con Bélgica, Portugal, Rumanía, Países Bajos y Azerbayán como rivales) y creen que el sitio de la selección es luchar por pasar la fase y entrar en los cruces de cuartos.

Y seguir dando pasos hacia adelante. “La parte principal del grupo (una mezcla de veteranas que van dando un paso al lado y mucha juventud) llevamos ya muchos años trabajando juntas y Pascual (el seleccionador) lleva un montón de tiempo en la selección. Y creo que el trabajo de año a año al final va dando resultados”, señala Varela. La idea es acercarse lo máximo posible a las potencias continentales y mundiales. “En Europa es verdad que el nivel es muy alto, entonces el listón está muy arriba, pero creo que no es algo para acomplejarnos, sino que nos tiene que servir para inspirarnos y ver cómo podemos seguir mejorando como selección y como comunidad deportiva”, concluye Gayoso.















