Fernando Carpena: “Necesitamos un plan estatal de gestión de piscinas”
El presidente de la Federación Española de Natación visitó la semana pasada A Coruña para dar una conferencia sobre la Comisión Olimpismo 365 en el Foro del Deporte para Todos de Agaxede

Fernando Carpena (Palma, 1955) preside la Federación Española de Natación desde el año 2008 y si termina su quinto mandato, llegará a las dos décadas al frente de ella. La semana pasada visitó A Coruña para hablar en el Foro del Deporte para Todos organizado por Agaxede de la Comisión Olimpismo 365.
¿Qué es la Comisión Olimpismo 365 y por qué nació?
Es una comisión de reciente creación que fue aprobada a propuesta del presidente del COE por el Comité Ejecutivo. Lo que pretendemos, con un grupo de personas entre las que se encuentra Eduardo Blanco, en esta primera fase es analizar y seguir los designios de una comisión igual que ya existe en el Comité Olímpico Internacional. El movimiento olímpico tiene momentos álgidos cada cuatro años con los Juegos Olímpicos de Verano y entre medias con los de Invierno y lo que se pretende es que tenga más presencia en la sociedad. Y la mejor forma de conectarlo es a través de su implicación en la actividad física, es decir, en el deporte para todos.
Se suele decir que los Juegos Olímpicos son todos los días y que están hasta en un pequeño gimnasio en el que un niño entra por primera vez.
Esa es la idea. Los valores del Olimpismo siempre están presentes pero se sustentan a través de la actividad física y deportiva. Luego cada uno la realiza a nivel que pueda. Hay gente que tiene el privilegio de competir olímpicamente, incluso de ganar, y otra gente que lo que pretende y consigue a través de sus habilidades, de sus capacidades, es estar en una buena condición física. Lo que se pretende es que la capacidad que tiene el movimiento olímpico sirva de referencia para fomentar con proyectos concretos y dirigidos a sectores concretos que la actividad física y deportiva sea una parte esencial de la sociedad, que desgraciadamente todavía lo sigue sin ser.
¿El deporte pueda contribuir?
Ese es el objetivo, el ideal, ese mundo mejor al que se aspira todos los días y que cada vez tiene más trabas. Los Juegos Olímpicos son un gran escaparate, pero el movimiento tiene que irradiar después en el día a día. No vale simplemente ser un espectador de sillón, sino que esto tiene que servir para fomentar otras habilidades. Incluso el deportista olímpico busca ese escaparate, pero en realidad está preparándose durante los cuatro años previos.
¿Cuáles son los valores olímpicos que quieren transmitir?
Queremos formar a las personas para que, dentro de su capacidad cognitiva, lleguen a reconocer que, igual que uno sabe que tiene que estudiar matemáticas o literatura, entiendan que la práctica deportiva se tiene que normalizar como una parte esencial del desarrollo del ser humano. Esto es muy teórico y hay que concretarlo. Y desde Olimpismo 365 lo que se pretende es que no se quede en un simple enunciado y llevarlo a la práctica con proyectos concretos. Porque no es lo mismo plantear uno para gente sedentaria que para los de más edad o los jóvenes. Federaciones, clubes y, por supuesto, los gestores deportivos nos ayudarán a aterrizar esa vocación universal de enseñanza.
¿El deporte ya ha pasado de ser algo más que un ‘hobby’ en la vida de las personas?
Yo creo que esto todavía tiene muchísimo recorrido. Del dicho al hecho hay un gran trecho y efectivamente la gente es consciente, creo que cada vez más, de la importancia de la práctica deportiva. Ya no digo de la actividad competitiva, sino de la práctica como parte de la vida. Igual que comes, te duchas y duemes, también haces deporte. Pero no quiere decir eso que se haga.
¿Ha notado esa evolución en los veinte años que lleva como presidente de la Federación Española de Natación?
Ha cambiado la sociedad en general. Y, evidentemente, si cambia la sociedad en la que todos estamos inmersos, pues evidentemente los distintos sectores o departamentos que estamos involucrados en la sociedad cambian, por supuesto. Ha habido un cambio enorme en lo que es la estrategia deportiva, los medios, los recursos, la innovación tecnológica, la aparición de la IA... Y eso nos mete en un terreno en el que antes eras capaz de correr a 50 kilómetros por hora y ahora, como no te subas a uno que va a 500, vas perdido, porque inmediatamente el siguiente paso es a 1.000. Eso, como responsable de la federación, tanto a nivel de entrenamiento como a nivel de organización. es brutal.
Ese cambio social está afectando también al propio programa olímpico, con la tendencia de eliminar las pruebas largas. ¿Teme por las aguas abiertas?
El movimiento olímpico no puede vivir ajeno a la sociedad y lo que está sucediendo en la sociedad. Surgen nuevas especialidades y como los Juegos son en una sola ciudad, las capacidades organizativas están muy condicionadas por el volumen de deportistas, lo que obliga a una reestructuración. Por ejemplo, ahora hay waterpolo 4x4, como el baloncesto 3x3. Si tiene implantación, puede tener posibilidades de estar en los Juegos, pero ¿a costa de qué? Es un balanceo constante y las decisiones del COI nos condiciona en cascada a todos. En el caso de las aguas abiertas, sí que se dice que ahora es muy complicado mantener a un joven más de 15 minutos delante de una pantalla. Y los 10 kilómetros en aguas abiertas son más de 50. Es verdad que la llegada si es al esprint es espectacular, pero los 47 minutos previos no tanto. ¿Eso las pone en riesgo? Puede ser. Pero no creo. Se ha dicho, pero no creo porque siempre se busca la compensación con nuevos formatos más cortos e impactantes.
Vino a un foro de gestores del deporte. ¿Son las piscinas el principal reto para los deportes acuáticos?
En España hay muchas piscinas, pero el uso deportivo federativo es residual porque hay mucha demanda de la ciudadanía. Somos un deporte que tiene 3 millones de practicantes y federados solo 70.000 que viven dependiendo de la generosidad del director de las instalaciones, normalmente públicas y de entidades privadas. Yo entiendo a los gestores. ¿Quién les puede compensar los gastos de esa instalación? Lo que necesitamos es un plan estatal para la protección de los clubes, con una mejor utilización de las instalaciones deportivas, y para poder tener más competiciones a nivel autonómico y nacional.
Sin ir más lejos, en la ciudad de A Coruña, que es una capital, solo hay una piscina de 50 metros homologada.
Yo conozco el territorio español básicamente por dónde puedo hacer campeonato de España. A Coruña he venido muy poco. A Pontevedra, sin embargo, cuatro veces al año. A Ourense iba, pero las instalaciones están un poco abandonadas, sin poyetes. Realmente es un déficit y a nivel de Galicia, todavía más.
















