Los siete magníficos del Maxia
El coruñés es el equipo de España con más patinadores clasificados para Europeo y Mundial

Rosa García ya ha perdido la cuenta de los vuelos que ha cogido y la cantidad de kilómetros que ha recorrido esta temporada entre Copas del Mundo, Campeonatos de España, exhibiciones y otras competiciones. Y a la entrenadora coruñesa todavía le quedan, al menos, otros dos viajes. Uno para ir a Ponte de Legno, en Italia, donde se disputará el Campeonato de Europa de patinaje artístico del 3 al 12 de septiembre. Y otro todavía más largo, hasta la capital de Paraguay, Asunción, que acogerá los World Skate Games a partir del 8 de octubre. Entre una y otra cita, ha clasificado a siete de sus patinadores, con pleno de los siete en el podio nacional en sus respectivas categorías. Se dice fácil. Pero no lo es. De hecho, el Maxia es el club de toda España, por encima de los de Cataluña, con más billetes internacionales este curso. Son como un grupo de élite, en pleno mes de agosto y sin bajarse de los patines, uniformados, casi perfectos. Siete magníficos. Una factoría sin fin que aún puede subir la apuesta porque todos partirán con opciones de medalla aunque ninguno quiera decirlo en alto. “Hacerlo lo mejor posible”, responden casi a cuáles son sus próximos objetivos.
David Rama es de los que apuntan más alto después de proclamarse campeón de España júnior. “Llevaba ya varios años buscándolo, siempre se me escapaba, y en este he recogido todos los frutos”, afirma el coruñés, que es hijo de la entrenadora y se resistió a ponerse los patines, como yendo a contracorriente de lo que veía en la familia (su primo es Unai Cereijo). “Sí que es cierto que me tiraba más el fútbol... Pero no me arrepiento de haber empezado más tarde”, señala. En su caso, estará en las dos citas. En el Europeo, donde Unai Cereijo fue campeón de la categoría hace dos años, y en un Mundial que ya encumbró a su compañero Lucas Yáñez. El ejemplo a seguir ya lo tiene. Después de años en cierta manera a la sombra de ambos, es su turno de brillar con luz propia. “Hay rivales duros en los dos campeonatos, pero a ver si nos llevamos otra alegría”, dice. Incluso por partida doble.
También fueron campeones los hermanos Adrián y Marta Blanco, en su caso de parejas en categoría sénior. Su progresión desde que se trasladaron a entrenar con Rosa García hace dos años ha sido como un antes y un después. “Pasamos de ni clasificarnos para el Campeonato de España a ganarlo y a ir al Mundial”, señala el mayor de ellos, Adrián, mientras Marta reconoce que en Paraguay los rivales más fuertes serán los italianos. “En la Copa del Mundo fuimos cuartos y nos ganaron las tres parejas de Italia. Están a otro nivel”, apunta. Poco a poco, y sobre todo con mucho esfuerzo, ya que todos los días se desplazan desde Ribeira hasta a A Coruña para entrenar (una hora y cuarto de ida y otro tanto de vuelta), se van acercando a ellos.
Para el Mundial también está clasificada Olivia Rey. Ella fue subcampeona de España júnior. “Cumplí el objetivo”, valora. Pero ahora tiene que dar un paso más para competir en en Paraguay. “Tuve errores que no quiero volver a cometer y tengo dos meses por delante para pulirlo todo”, indica la patinadora, que se caracteriza por su elegancia y delicadeza sobre la pista.
Duelo casi fratricida
El Maxia podría tener un representante más en el Mundial y seguramente se lo jueguen entre Unai Cereijo y Lucas Yáñez en el Europeo porque el primer español tendrá premio doble (con permiso de Arnau Pérez, cuarto en el Nacional). Esta es la primera temporada que los dos, compañeros desde que tienen uso de razón, coinciden en la misma categoría. Así que son amigos y entrenan juntos, pero en la pista son rivales. “Lo van llevando”, se resigna la entrenadora, que no puede evitar tener el corazón dividido entre sus dos pupilos más aventajados y con mayores éxitos.
Pero la deportividad entre ellos, que acaban de ser segundo y tercero en el Campeonato de España, es total. De hecho, Unai se olvida la chaqueta de la selección para las fotos y Lucas se quita la suya para dejársela. “No hay malos rollos, para mí es una motivación, creo que nos ayudamos el uno al otro en los entrenamientos y después cada uno hace su trabajo”, señala Yáñez, que defenderá el título continental logrado el año pasado. “Y si no, me iré de vacaciones”, bromea intentando buscarle el lado positivo a la situación de poder quedarse fuera porque cada vez hay más nivel. “El objetivo principal de los dos es el mismo”, confirma Cereijo, “que es ganar el Europeo y clasificarse para el Mundial”, aunque ya está más que “satisfecho” con su primer año compitiendo en la categoría absoluta.
De los mayores del grupo a la más pequeña, Marta Fraga, subcampeona de España cadete y que será su acompañante en la cita continental. En su caso, es a lo máximo a lo que podía aspirar ya que en su categoría no hay Mundial. “Mi objetivo era estar en el podio para clasificarse para el Europeo. Allí, ahora, hacerlo lo mejor posible y quedar lo más arriba posible”, repite. ¿Con opciones de podio? “Hacerlo bien”, insiste. Porque, al igual que el resto, si patina como sabe y disfruta, el resto vendrá, nunca mejor dicho, rodado.














