Cambio de ciclo en el CDM
El equipo afronta una nueva temporada en la OK Plata con una plantilla renovada con cinco fichajes: “El objetivo es afianzarnos”

¿Cambio de ciclo? “Totalmente”, responde Alejandro Canosa, entrenador del CDM, sobre la situación del equipo para una temporada 2026-27 en la que media plantilla, hasta cinco jugadores, será nueva. La situación no resta ambición porque la calidad de los fichajes, con el regreso de los coruñeses Pablo del Río y Álex Roca al frente, es ilusionante. Aunque el objetivo real es buscar una estabilidad de la que no pudieron disfrutar la temporada pasada, siempre con problemas de efectivos y mirando de reojo hacia abajo en la clasificación. Y sin olvidarse de seguir dando paso poco a poco a una nueva hornada de la cantera, con el filial en la OK Bronce que dirige Álvaro Rodríguez pidiendo paso.
“La temporada pasada fue rara desde el principio”, empieza explicando Canosa, “y la terminamos con la intención de rehacer el equipo porque ya conocíamos que íbamos a tener ciertas bajas”. Estas fueron las de Hugo Mareque, que fichó por la cantera del Barça; la del chileno Vicente Soto, al que llegó una oferta del Palafrugell; Pablo Cancela, que ya lo había dejado a mitad de curso; el portero Nico Bustamante, que llegó en Navidad y regresó a Argentina, y Álex Fuentes, que después de numerosas lesiones decidió dejarlo.

Continuaron los porteros Danny Fuentes, Pancho Dumont y Pepe Verdía, el capitán Ignacio Buruaga, el chileno Manu Drago y el canterano Kiko García, al que se le unirán Bruno Bologna, Aron Torrado y Samu Pose para ir alternando primer y segundo equipo. Y a ellos se les suman los cinco fichajes. Dos vuelven a la que fue su casa. Uno es Pablo del Río, tras un periplo que le llevó por Reus, Vendrell, Vilafranca, Saint Omer (Francia), Alcoi y Rivas, ambos en la OK Liga. Otro, Álex Roca, que se curtió entre Alcobendas, Francia e Italia. Su último equipo fue el Scandiano transalpino y de allí no se volvió solo, trayendo consigo a sus compañeros Mirko Tognacca y Mattia Toiti, este último para cerrar la portería coruñesa. El quinto elemento es Álvaro Barral, jugador gallego de calidad que, tras su paso por Raxoi y Traviesas, tendrá su oportunidad en la categoría de plata.
“El objetivo ahora mismo es afianzar el grupo y esto ya nos irá diciendo qué objetivos reales nos tenemos que marcar. Yo creo que es ilusionante porque viene mucha calidad. Pero tenemos que ver cómo funciona el grupo y hay que ir con cautela”, valora el técnico coruñés. Los italianos, por ejemplo, nunca habían jugado fuera de su país y tendrán que pasar por un proceso de adaptación. “El estilo de juego es distinto y el equipo y la liga son nuevos para ellos. Aunque con el idioma no tienen ningún problema, lo tienen controlado”, afirma. “El año pasado el objetivo era única y exclusivamente la permanencia y estuvimos todo el rato echando cuentas. Para este me gustaría terminar de afianzarnos, tener cierta tranquilidad y, si podemos, mirar para arriba”, dice.
Pero hablar de Compañía es hablar de cantera y, como vienen demostrando en las últimas temporadas, con múltiples medallas en Campeonatos de España, de unas de las mejores a nivel nacional. “El club hace un esfuerzo importante al tener dos equipos. Pero el bronce hay que verlo como una inversión porque es la manera de que los júniors y juveniles tengan una transición más dulce y no podemos perder esto de vista”, esgrime Canosa, que después de licenciar a una generación, la liderada por Hugo Mareque, ya mira hacia la siguiente. “Por abajo vienen mil júniors y juveniles con mucho margen de mejora que queremos que se vayan incorporando. El que rinda para vara arriba. Es nuestra identidad y nunca la vamos a perder”.
El equipo debutará a lo grande, con un derbi contra el Dominicos previsto para el 26 de septiembre en el Palacio de los Deportes de Riazor, después de que los dos de la temporada pasada cayeran del lado de los de la Ciudad Vieja (7-4 y 3-6). El grupo norte de la OK Plata, que esta temporada contará con cuatro equipos gallegos (con los ascensos de Ordes y Escola Lubiáns), se espera disputadísimo. “Creo que no hay ningún equipo que destaque por encima del resto, porque los que a priori son candidatos a ascender están en el otro y también los que descendieron”, analiza. Además de los gallegos, están el Oviedo asturiano, el Jolaseta vasco y los catalanes Congrés, Olot, Tordera, GEiEG, Vila-seca, Sant Cugat y los filiales de Barça y Reus. “Es más homogéneo”, apunta.
"Me gustaría terminar de afianzarnos, tener más tranquilidad que el año pasado y si podemos, mirar para arriba"
La competición también gana cuatro jornadas de calendario con una reestructuración de la categoría que aumentó de doce a catorce el número de equipos. Algo necesario para evitar lo que pasó el año pasado, con continuos parones a lo largo del curso. “Llegó un momento en que no sabía cómo ni qué hacer con el equipo”, recuerda. “Está bien tener parones de vez en cuando porque, al fin y al cabo, no somos profesionales, pero es que el año pasado, después de Navidad, hubo hasta seis parones y eso no puede ser”, añade. “Este año parece mejor y en ese sentido mejoramos”, reconoce.
Antes de empezar la liga, Canosa firmaría desde ya que fueran los cuatro gallegos los que mantuvieran la categoría. “Ojalá. Este año hay muchos derbis y va a estar bien. Pero a ver cómo es la realidad, empezando por nosotros mismos, cómo responden los ascendidos y un Dominicos que en principio mantiene un buen bloque al que le suma a Pablo Cancela”, analiza sobre las posibilidades que ofrece la categoría. Pero primero, casi seis semanas de pretemporada en las que puede darse algún adelanto en la nueva Copa gallega.













