El OAR se redime en Alicante 31 años después
El equipo herculino consiguió el liderato en la misma pista en la que perdió de forma polémica un ascenso en 1994

El inicio de temporada del Attica 21 Hotels OAR Coruña no está dejando indiferente a nadie. Siendo un recién ascendido, llevaba codeándose con la zona noble de la clasificación de División de Honor Plata desde las primeras semanas. Sin embargo, el pasado fin de semana el equipo fue un paso más allá y se hizo con el primer puesto tras imponerse al (antiguo) líder, el Agustinos de Alicante, por un contundente 24-37.
Puede que para los integrantes de la actual plantilla oarista la victoria no tuviera un mayor recorrido que lo que significa en el presente, pero para el club va mucho más allá. En concreto, 31 años hacia el pasado. Corría el año 1994 y el OAR se encontraba en Segunda División Nacional, la cuarta categoría a nivel estatal. El conjunto herculino llevaba varios años en busca de un ascenso a Primera que no parecía querer darse y esa temporada se presentó una nueva oportunidad a través de la fase de ascenso. Su grupo quedó emplazado en Alicante, disputando los partidos en el Colegio San Agustín, la misma pista donde el OAR se puso líder hace unos días.
Al igual que ahora, las fases de ascenso se disputaban con un formato de concentración en una misma sede, con una fase de grupos, cuatro equipos participantes y un único ascenso al final de la misma. A pesar perder el primer encuentro contra Málaga, el OAR llegó con opciones de subir al choque contra Alicante, donde se dio una polémica situación en los instantes finales: “En un momento determinado, cuando un jugador nuestro se disponía a meter gol desde una posición muy franca, nos tiraron un balón al campo desde la grada. Lo que hizo el árbitro fue parar el juego e impedir que nuestro jugador tirase y metiese el gol, con lo cual, nos quedamos sin la opción, de alguna manera, de conseguir el ascenso. Era prácticamente la última jugada del partido, era decisiva”, recuerda el actual presidente del club, Carlos Resch.
Actualmente existe una norma que, en casos como aquel, otorga al equipo perjudicado un lanzamiento de siete metros, pero por aquel entonces no. “Nos quedamos sin poder rematar, sin poder ganar ese partido y no ascendimos. Habiendo ganado, hubiéramos subido. El jugador era David Patiño, lo recuerdo perfectamente. Yo estaba en la directiva como secretario e incluso lo recurrimos al Comité de Apelación, pero no nos dieron nada”, añade Resch.
Revancha
Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío y, en el caso del OAR, tardó 31 años en llegar. El club hizo las paces con su pasado tras el 24-37 del pasado domingo contra el mismo equipo y en la misma pista que aquel día de 1994.
“El otro día me lo planteaba viendo el partido el que era el entrenador en aquel momento, Juan Fernández, me decía que era la venganza. Fran Puga, que es entrenador nuestro de base ahora y era el portero de aquel equipo, también me lo recordó”, afirma el ahora presidente del club coruñés.
El OAR es el flamante líder de la división de plata del balonmano español. Sin embargo, el punto de mira no ha cambiado a nivel interno. El equipo es consciente de su situación, de que es un recién ascendido y de que está en una división muy complicada e igualada. “El objetivo sigue siendo exactamente el mismo que antes de empezar la temporada. Es inamovible e innegociable. En una jornada diez dar importancia al liderato tal y como es esta categoría, me parece un atrevimiento. Lo único que sé es que dentro del vestuario ilusiona ganar los dos puntos. Si sumáramos catorce ya quedaría menos para conseguir el objetivo”, afirmó a este diario el técnico, Nando González, antes del choque con Agustinos.












