Maristas pasa revista a su histórico ascenso en su visita a DXT Campeón
El club no tendrá problemas para disputar la Liga Challenge, pero busca apoyos económicos

La temporada 2025-26 no ha podido ser mejor para Maristas: 25 victorias, tan solo tres derrotas, invictas en el Colegio y ascenso a Liga Femenina Challenge, el segundo escalón del baloncesto nacional. Una semana más tarde de ese partido contra GEiEG que ya es historia del club, plantilla y cuerpo técnico han visitado la redacción de DXT Campeón con el trofeo que las acredita como campeonas de Liga Femenina 2 2025-26.
En su visita recordaron ese último partido al que llegaron con una ventaja de 13 puntos de la ida en Girona, pero con todavía mucho por decidir en A Coruña. El Colegio se vistió de gala, con un lleno absoluto tanto en la grada como en los bordes de la pista e invitados de lujo como autoridades o varios integrantes de la plantilla del Básquet Coruña. “Impresionaba bastante la verdad, sobre todo tener gente a pie de pista, pero fue muy bonito que estuviese el pabellón lleno. Hubo algo de nerviosismo al inicio del partido porque como una hora antes ya escuchábamos mucho ruido y pensábamos que no nos íbamos a escuchar unas a otras”, recuerda la capitana, Euge Filgueira.
Tras el bocinazo final, el Colegio se convirtió en una fiesta de jugadoras, cuerpo técnico y afición, pero además de ese éxtasis con el que ha terminado, la histórica temporada 2025-26 de Maristas ha tenido otros momentos para el recuerdo. “Siendo un poco egoísta, para mí fue un día muy especial el que volví a jugar después de mi lesión de rodilla. Y también fue muy especial porque todos me mostraron muchísimo cariño”, afirmó Nuria Ríos. “Jornada 3 contra Manresa, 66-54”, apuntilló (correctamente) su entrenador, Fer Buendía. Para él, fue especial el partido contra León. “Siempre que hay un parón como es Navidad, tienes dudas de cómo vuelve el equipo. Veníamos de perder en Ibaizabal dos semanas antes, contra un equipo que nos tenía muchas ganas y el equipo dominó de cabo a rabo. Fue un día indicativo de que este equipo podía hacer cosas importantes”. Euge Filgueira se queda el partido en el Cole contra Ibaizabal porque “salimos muy centradas y fue muy sólido”, mientras que Raquel Botana optó por una respuesta menos concreta: “No tengo ningún momento, pero todos los viajes que hacemos juntas son momentos especiales y los disfrutamos un montón”.

En el pasado queda el intento frustrado de 2025, donde Logroño rompió un sueño de ascender que se terminaría cumpliendo un año más tarde. “Aprendimos que hay que seguir trabajando pese a las derrotas. Nos quedamos a diez minutos del ascenso y este año seguimos trabajando. El aprendizaje es ese: que hay que seguir pese a las circunstancias”, afirmó Raquel. “La experiencia de tres fases de ascenso seguidas creo que nos hizo ir más tranquilas esta vez”, añadió Euge. “De Vilagarcía lo que me llevé fue que, si no juegas a un nivel de dureza muy elevado, es muy difícil ganar una final y allí hubo equipos más duros que nosotras. Ese fue quizá el cambio que nos marcamos desde el primer día este año, pero evidentemente todas las experiencias suman”, concluye a este respecto Fer.

En un horizonte todavía lejano que da la próxima temporada, en la que el club no tendrá dificultades para salir en Liga Challenge. Eso sí, Maristas ya se encuentra en busca de empresas que apuesten por el proyecto y lo apoyen a nivel económico. “Ahora mismo estoy centrado en intentar ayudar a que el club encuentre los recursos necesarios y desde aquí hago un llamamiento a quien pueda echar una mano. El pabellón requiere reformas y la liga mejoras. Tiene que ser el club el que haga bien los números de lo que puede hacer. Luego, si hay una capacidad de que la gente que está aquí esté en mejores condiciones, es el momento de que también pase”, explica el entrenador.
En cuanto a lo ‘personal’, todavía no hay ninguna continuidad ni salida oficializada.














