Adrián Ben: "Coruña10 es una fiesta para compartir con la gente"
Adrián Ben, uno de los mejores atletas gallegos y españoles del momento, está ilusionado por correr Coruña10 por primera vez el domingo: “No es la mejor época ni distancia, pero quería venir y punto”

Adrián Ben (Viveiro, 1998) es el principal reclamo de la carrera Coruña10 que se disputa el domingo. El lucense, uno de los mejores atletas gallegos, fue finalista olímpico y mundial y quedó campeón de Europa en pista cubierta. Su currículum está salpicado de éxitos, pero de momento hay un reto que todavía se le resiste: el récord gallego de 1.500 metros del coruñés Andrés Díaz.
¿Qué expectativas tiene para la carrera del domingo?
Tengo muchas ganas de correr. Aunque ahora mismo es una etapa del año en la que estoy de descanso, recuperando después de todo el verano internacional tan duro, tengo muchas ganas porque me lo tomo como una fiesta grande en la que podemos acercar nuestro deporte a la gente. Y correr en suelo gallego siempre me emociona mucho.
¿Nunca había participado como adulto?
No, nunca se había dado esa posibilidad. Por eso no lo pensé y cuando me llamó mi representante, le dije en el momento ‘diles que sí’ aunque no sea la mejor época del año ni sea yo un corredor de diez kilómetros. Quiero ir y ya está. No quise ni saber el circuito porque quiero ir disfrutándolo. Coruña es una ciudad en la que incluso me gustaría vivir cuando se me acabe esto del atletismo. Por eso tengo tanta ilusión. No voy a ir buscando ninguna marca porque mi estado de forma después de un descanso no es el mejor del mundo, pero tengo ganas de correr rápido y sobre todo de disfrutar del fin de semana.
Sí compitió de niño. El Concello publicó unas fotos cuando anunció su participación.
Sí, gané la categoría sub-12, creo. Estamos hablando ya, a lo mejor, de 2008 ó 2009. Por ahí. Cuando me llamaron, enseguida supe qué foto quería mandar. Quería que publicara para que se viera que ya disfruté la carrera de pequeño y que por eso tengo tantas ganas de volver a participar.
¿Se imaginaba ese niño todo lo que le venía por delante o más bien lo soñaba?
De pequeño, con esa inocencia de los niños, siempre tienes esa ilusión y me decía que quería ser campeón olímpico. Y creo que es una frase de Rayo McQueen la que dice: ‘Nunca imaginé que no podía’. Es verdad que no te levantas un día y de repente dices ‘quiero ser atleta de alto nivel’ o ‘quiero ser atleta profesional’. Sí es algo que soñaba de pequeño y poquito a poco fui consiguiendo resultados.
¿Qué le diría a ese a Adrián y a los otros Adrianes que estarán el domingo en la línea de meta de Coruña10?
Que disfruten mucho, muchísimo, porque a pesar de que cada uno irá con diferentes metas y diferentes objetivos, nos vamos a juntar para disfrutar de algo que en mi caso es mi pasión, mi trabajo, mi hobby, casi mi vida. Creo que es una oportunidad para que de verdad disfrutemos todos juntos de una carrera maravillosa en una ciudad maravillosa y que no todos los fines de semana se puede hacer.
¿A veces conviene echar la vista atrás para hacer balance y valorar lo que se tiene en el presente?
Yo lo tengo muy presente en el día a día. Al final estoy aquí porque muchas personas pusieron su granito de arena a lo largo de mi camino. Solo no hubiese podido. Vengo de Viveiro, un pueblo que no tiene ni pistas de atletismo, ahora gracias a Dios, tenemos las de San Ciprián a 20 minutos. Fui a atletismo porque mi profesor de Educación Física, Luis Ramallal, quiso llevarme los fines de semana y perder de su tiempo para que yo compitiera. Y gracias a eso, pude fichar por el Lucus. Y porque el Lucus hizo esfuerzos para que yo pudiera ir a competiciones, pude dar el salto a Madrid. Es decir, que al final yo, como quien dice, solo corría. Las oportunidades me las daban otras personas y tengo que estar agradecido.
El atletismo es abc y en redes parece que están intentando reinventar la rueda"
El domingo es Coruña10 y la próxima semana la Milla de homenaje a Andrés Díaz. ¿Qué significa Andrés para usted?
Es una máquina. Me llama muchísimas veces, me escribe para preguntarme qué tal estoy, para darme la enhorabuena. ¿Sabes esta persona que te felicita todos los años por tu cumpleaños y que te preguntas cómo se puede acordar siempre? Pues ese es Andrés. Se sabe siempre cuándo corro. Para mí es un referente y que se le haga un homenaje así, lo tiene más que merecido.
Hace dos años, cuando se pasó al 1.500, Andrés ya predijo: ‘Adrián me quita mi último récord’.
Y mira, aún no lo conseguí. Porque no es tan fácil, ¿eh?. Él siempre me está diciendo que en cuanto coja ritmo en una carrera lo hago. Si lo consigo me gustaría reunirme con él y hacer una comida, un intercambio de camisetas... Para mí es una alegría poder compartir momentos con referentes. Pero los récords están para batirse, igual que si yo lo hago en el futuro me lo quitarán a mí también. Es uno de mis objetivos, no lo voy a negar, batir ese récord de un referente tan grande como Andrés, un récord que ha durado tanto y que representa un poco un cambio generacional.
¿Se irá olvidando del 800?
Este año estuve compitiendo en las dos, pero sí que me gustaría cada vez ir moviéndome más al 1.500 porque creo que el 800 es una prueba más joven, más explosiva, y cuando uno va cumpliendo años se vuelve más resistente, pero menos explosivo. Me imagino que mi carrera deportiva se irá moviendo al 1.500, pero para nada lo voy a olvidar.
¿Participa en Coruña10 pensando en subir del 1.500?
No, no. Para mí, Coruña10 es una oportunidad muy buena para que la gente vea que no todo es ese atletismo de élite en el que nos movemos, de Campeonatos de España y Campeonatos de Europa, y que también disfrutamos de un fin de semana corriendo con personas en una carrera popular intentando transmitir la alegría y el privilegio de poder estar sanos y disfrutando de nuestra pasión, que se generen recuerdos agradables. De cuando era pequeño, de las competiciones me acuerdo de lo bien que me lo pasaba con mis amigos, de que iba con mis padres, de que dormíamos en un hotel... Solo de pensarlo se me pone la sonrisilla tonta. Era como una aventura. Me acuerdo más de eso que de las medallas o trofeos. Y eso es lo que te da gasolina cuando eres mayor.
¿Cómo va el proyecto que tiene con el atleta coruñés Mauro Triana de asesoramiento a corredores (Atlantic Running)?
No hemos cogido un volumen gigante de gente, sino que tenemos a nuestro equipo y estamos volcados con ellos. Porque al final yo soy deportista de alto nivel y no puedo estar pendiente 100%. Pero me gusta esa labor de divulgación, porque hoy en día en redes sociales hay un montón de gente que dice un montón de cosas y creo que no son verdad. El atletismo es muy fácil, es abc, y la gente está intentando reinventar la rueda. Por eso quiero poner mi granito de arena intentando ayudar al máximo a las personas.
¿Le llevará Mauro a hacer alguna cuesta de la ciudad?
No puedo hacer spoiler, pero algo me ha dicho que tiene preparado, sí (se ríe).















