El Celta Fortuna consigue el ascenso a Segunda ante la Ponfe (4-1)
El filial celeste se impuso al Balaídos y elimina la opción del 'miniderbi' con el Fabril la próxima temporada

Primero con Claudio Giráldez y ahora con Fredi, el Celta B no ha parado de llamar a la puerta de Segunda División hasta que ha conseguido derribarla. El filial celeste logró ayer la gesta de subir a la categoría de plata después de vencer a la Ponferradina en Balaídos (4-1) e imponerse en la final de un playoff al que se presentaba como segundo clasificado del grupo, después de una temporada regular en la que solo fue superado por el imparable ritmo del Tenerife.
Después de resistir en El Toralín hace una semana (0-0), el conjunto vigués se presentaba en el encuentro con la confianza de saber que el resultado del minuto inicial le servía para sacar el billete al fútbol profesional al final del tiempo reglamentario y la prórroga. La Ponferradina empezó mejor bajo el sol de justicia que brillaba sobre Balaídos, pero no fue la tarde del ataque del conjunto berciano, liderado por el exdeportivista Borja Valle.
El empuje visitante duró 20 minutos. Lo que tardó Hugo González en dejar con el molde a Undabarrena gracias a un desmarque de primer nivel para después resolver con una maniobra todavía mejor ante Prieto.
El encuentro se endureció a partir de ese momento y el desconcierto favoreció al conjunto visitante, que con más empuje que fútbol logró empatar gracias a un tanto del propio Valle, e incluso pudo adelantarse antes del descanso con varios acercamientos peligrosos.
El descanso le sentó mejor al Celta B, que refrescó ideas y se serenó para retomar el control del encuentro. El premio le llegó pasada la primera hora de encuentro después de una imprudencia de San Emeterio, que cometió penalti por una clara falta a Álvaro Marín. El goleador Hugo González fue el encargado de asumir la responsabilidad desde los once metros y no falló para marcar el segundo, antes de la sentencia de Somuah y Capde para sellar el billete a la categoría de plata junto al Sabadell, que el viernes hizo lo propio ante el Zamora de Óscar Cano.
Sin ‘miniderbi’
Este ascenso supone, entre otras cosas, que el año que viene no habrá ‘miniderbi’ entre el Fabril y el Celta B en Primera RFEF. Ambos filiales han completado temporadas sobresalientes que les han permitido subir de categoría y no coincidirán en una temporada en la que sí lo harán los primeros equipos.
Lo que sí quedan definidos para el conjunto que dirige Manuel Pablo son todos sus rivales, precisamente con Zamora y Ponferradina como desplazamientos cómodos. La configuración de los grupos no es oficial, pero todo hace indicar que se dividirá entre este y oeste, lo que le permitirá al Fabril evitar a Huesca y Zaragoza.










