Óscar Cano busca su redención: a un partido de sellar un hito histórico con el Zamora
El conjunto rojiblanco se encuentra a un paso de lograr el ascenso a Segunda tras imponerse por 1-0 al Sabadell en la ida
Óscar Cano está a noventa minutos de completar una de las mayores reivindicaciones de su carrera. El entrenador granadino afronta este viernes a las 21.00 horas el partido más importante de los últimos años con el Zamora, que se encuentra a un paso de lograr el ascenso a Segunda División. Tras imponerse por 1-0 al Sabadell en la ida de la final del playoff, el conjunto zamorano viajará al Nova Creu Alta con la ventaja suficiente para que una victoria o un empate les otorguen el salto al fútbol profesional por primera vez en su historia.
Una derrota del Zamora por la mínima obligaría a una prórroga que en ningún caso se irá a la tanda de penaltis. Si se mantiene ese resultado tras los 120 minutos (o cualquier victoria del equipo catalán por un gol), el ascenso sería arlequinado por su mejor clasificación en la temporada regular. Un escenario que obliga al cuadro dirigido por Cano a no perder si quieren sellar una gran campaña y culminar el buen trabajo del técnico desde su llegada.
El preparador exdeportivista aterrizó en el club rojiblanco el pasado mes de noviembre, con el equipo inmerso en la pelea por los puestos altos del grupo 1 de Primera RFEF. Desde entonces ha dirigido 28 encuentros, con un balance de 14 victorias, siete empates y siete derrotas. Además, en las semifinales de la promoción, lograron remontar un 2-0 ante el Villarreal B para colarse en la final. Ahora, Cano está a las puertas de un ascenso que no solo escribiría una página inaudita en la historia del Zamora, sino que también significaría la redención de un entrenador que lleva seis años encadenando malas experiencias en los banquillos.
Una larga y complicada travesía
La última gran alegría de Óscar Cano sucedió en la temporada 2019-20. Apenas un año antes había asumido las riendas del Castellón cuando el conjunto albinegro ocupaba puestos de descenso a Tercera División. Primero logró salvar la categoría y, en la campaña siguiente, ascendió al equipo orellut a Segunda División, devolviéndolo al fútbol profesional diez años después. Sin embargo, aquel éxito marcó también el inicio de una etapa complicada. El curso siguiente fue destituido en enero tras una mala racha de resultados y apenas cuatro meses después el equipo acabaría descendiendo a Primera RFEF. A pesar de esto, nunca le faltaron oportunidades. Su siguiente destino fue el Badajoz, pero el club decidió prescindir de sus servicios a principios de febrero tras una serie de resultados negativos.
Y en octubre de 2022 llegó una de las etapas más mediáticas de su carrera. El Deportivo apostó por él tras la destitución de Borja Jiménez con el objetivo de lograr el regreso a la categoría de plata. Cano dirigió a los blanquiazules 29 partidos, firmando 14 victorias, nueve empates y seis derrotas. Pero los problemas lejos de Riazor le colocaban constantemente en el punto de mira, ya que solo sumó siete puntos de 45 posibles como visitante y apenas tres de los últimos dieciocho en el momento de la destitución. Además, la situación se agravó tras sus declaraciones después de caer en Linarejos, en las que reconoció que no encontraba la fórmula para ganar fuera de casa, lo cual generó un profundo malestar entre la afición y terminó acelerando una salida que ya parecía inevitable.
La campaña 2023-24 tampoco trajo mejores noticias. Cano asumió el banquillo del Sabadell a mitad de temporada y dirigió al equipo en 25 encuentros. Pero, tras nueve victorias, ocho empates y ocho derrotas, no pudo evitar el descenso del conjunto arlequinado a Segunda RFEF. Por todo esto, muchos se sorprendieron cuando el verano siguiente recibió la oportunidad de dirigir al Tenerife en Segunda, una aventura que solo duró cinco jornadas en las que solamente logró sumar un punto. El técnico fue cesado y meses después, el conjunto chicharrero perdió la categoría.
Desde aquel ascenso con el Castellón en 2020, Óscar Cano ha acumulado destituciones y proyectos frustrados, pero ahora, seis temporadas después de su última gran hazaña, tiene ante sí la oportunidad de sellar su redención y firmar un hito histórico para una ciudad que todavía no sabe lo que es competir en el fútbol profesional.













