Los internacionales españoles apelan a la calma tras el tropiezo en el estreno
Oyarzabal, Unai Simón y el capitán, Rodri, coinciden en que solo faltó puntería. “Hemos generado, es cuestión de ajustar”, mencionan

El estreno de la selección española en el Mundial 2026 dejó un resultado inesperado. El empate sin goles ante Cabo Verde frenó el arranque del equipo de Luis de la Fuente, aunque dentro del vestuario el mensaje fue unánime: tranquilidad, confianza y la convicción de que el camino en el torneo acaba de comenzar y, por suerte, es mas largo que nunca.
Mikel Oyarzabal fue uno de los encargados de trasladar ese sentir tras el encuentro. El delantero reconoció que a España le faltó “finura” en los metros finales, pese a disponer de ocasiones suficientes para llevarse los tres puntos a su casillero.
“Queríamos ganar y empezar con buen pie, pero tenemos confianza. Hay que seguir creyendo en nosotros mismos. Cuando ganas todo es más fácil y en estos momentos es en los que más unidos hay que estar”, señaló el atacante.
Oyarzabal también quiso poner en valor el trabajo de un rival al que España no menospreció en ningún momento. “Sabíamos que iba a ser complicado y cuando se juntan tantos jugadores cerca del área es difícil. Si hubieran entrado las primeras ocasiones, el partido hubiera sido diferente”, apuntó.
En la misma línea se expresó Unai Simón. El guardameta y segundo capitán de la selección calificó de “extraña” la falta de acierto ofensivo de un equipo acostumbrado a convertir muchas de sus llegadas. Sin embargo, defendió tanto el planteamiento de Luis de la Fuente como el trabajo realizado durante los noventa minutos.
“Nos ha faltado finura de cara al gol, pero conocemos a nuestros compañeros y lo que ha pasado es extraño. El plan del míster ha sido bueno y solo queda pensar en los partidos que quedan”, explicó.
El portero reconoció que el empate no entraba en los planes de nadie, pero descartó que el resultado vaya a generar nervios de cara al siguiente compromiso ante Arabia Saudí. “Somos profesionales y eso no va a pasar. Tenemos que borrar este partido, centrarnos en mejorar y ganar el siguiente”, aseguró.
Rodri, capitán y líder del vestuario, redujo el análisis a una cuestión de eficacia. El centrocampista consideró que España llevó el peso del partido ante un rival muy físico y replegado, que apenas consiguió inquietar a la defensa española.
“Poco que reprochar. Hemos generado, no hemos podido meter y es cuestión de ajustar esas acciones que hemos tenido y saber que tienes que meterlas”, resumió.
La selección se marcha del debut con un punto y la sensación de haber dejado escapar una oportunidad, pero con la confianza intacta de que el camino hacia los octavos todavía está en sus manos.













