Alemania castiga sin piedad el intento de revuelta de Curazao (7-1)
Los tetracampeones arrollaron a una debutante que plantó cara en la primera parte y asustó con el momentáneo 1-1

La selección de Alemania comenzó su camino en el Mundial con un contundente 7-1 contra la debutante Curazao en Houston, luciendo poderío ofensivo y fútbol coral para tomar impulso en el grupo E, en el que también están encuadrados Ecuador y Costa de Marfil. Los goles de Felix Nmecha, Nico Schlotterbeck, Kai Havertz (que hizo un doblete), Jamal Musiala, Nathaniel Brown y Deniz Undav lanzaron a la selección de Julian Nagelsmann contra una Curazao que, pese a la derrota, hizo historia con su primera diana en una Copa del Mundo, obra de Livano Comenencia. El gol del centrocampista del Zurich subió momentáneamente el 1-1 al luminoso en la primera mitad, antes de que Alemania impusiera la lógica en Houston.
Los cuatro veces campeones del mundo, que recuperaron a Manuel Neuer como titular en la portería, hicieron los deberes y se preparan ahora para exámenes de más nivel frente a Costa de Marfil en Toronto y Ecuador, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Tiene hambre de revancha Alemania tras no pasar de la fase de grupos en los últimos dos Mundiales y se notó en un arranque feroz del equipo de Julian Nagelsmann.
Con un once superofensivo en el que Nmecha acompañó a Wirtz, Musiala, Leroy Sane y Havertz, y con Nathaniel Brown constantemente sumado al ataque desde el carril izquierdo, el equipo de Julian Nagelsmann tan solo necesitó seis minutos para romper la igualdad. Sin piedad.
Fue suficiente una combinación a medio gas entre Wirtz y Nmecha, que fulminó al meta con un disparo con la pierna derecha ajustado al poste.
Curazao, tras un comienzo traumático, logró responder de la forma más inesperada. De esas por las que gusta el fútbol y, por supuesto, el Mundial. En un contragolpe, Comenencia llegó primero en un rechace de la defensa alemana y superó a Neuer para firmar el primer gol de su país en una Copa del Mundo.
Los miles de aficionados de Curazao presentes en el estadio lo celebraron por todo lo alto —no era para menos—, pero Alemania no tardaría en arreglar la situación. En un saque de esquina, Brown colgó un perfecto centro que Schlotterbeck envió al fondo de las mallas para el 2-1 en el minuto 35.
Superado el gran susto, Alemania comenzó a jugar a placer en Houston. Amplió distancias en el último minuto de la primera mitad con un gol de penalti de Kai Havertz tras una falta de Riechedly Bazoer a Nmecha, y subió el 4-1 al marcador nada más empezar la segunda mitad.
Fue Musiala el autor con un gran disparo raso con la pierna derecha con poco ángulo, tras una asistencia de Kimmich. Su gol convirtió la segunda mitad en una formalidad para los alemanes.
Nagelsmann aprovechó el momento para dar minutos a sus suplentes y su equipo siguió buscando y consiguiendo más, siempre importante en cualquier fase de grupos para quedar por encima en caso de empate a puntos con el resto de integrantes del grupo.
La defensa de Curazao no pudo contener la técnica de Alemania en la línea de tres cuartos y acabó sucumbiendo ante los goles de Brown, Deniz Undav y Havertz, que castigó un fallo defensivo de los caribeños para anotar el definitivo 7-1 con un suave toque con la zurda ante la salida del portero. La guinda final.











