Una Copa del Mundo de padres a hijos
Un total de 18 mundialistas tienen un papá que ya jugó el torneo, cuando hasta 2022 solo se dieron 27 casos

La herencia futbolística de padres a hijos apenas grabó 27 capítulos en la historia de la Copa del Mundo entre 1930 y 2022, pero en la próxima edición del torneo se producirá una explosión. El ‘baby boom’ mundialista alcanza solo en esta edición los 18 casos, nada menos que dos tercios de los que se habían dado 92 años.
Cesare y Paolo Maldini (Italia), Jean y Youri Djorkaeff (Francia), Pablo y Diego Forlán (Uruguay), Perico y Xabi Alonso (España), Mazinho y Thiago (Brasil y España), Peter y Kasper Schmeichel (Dinamarca) o Javier Hernández Gutiérrez y Javier Hernández Balcázar ‘Chicharito' (México) han sido algunos de los casos más sonados. En Estados Unidos, México y Canadá repiten Marcus Thuram (Francia) y Giovanni Reyna (Estados Unidos), cuyos progenitores brillaron con luz propia con anterioridad.

Marcus y Lilian Thuram (Francia). La única pareja medallista: padre campeón en 1998 e hijo subcampeón en 2022. El delantero del Inter de Milán (29 partidos y 13 tantos esta campaña) y el lateral derecho que marcó un doblete que condujo a Francia a su primera final ya entraron en esta noble lista en la pasada edición.

Giovanni y Claudio Reyna (Estados Unidos). La otra pareja que repite con respecto a 2022. El padre disputó nada menos que cuatro fases finales con la selección de las barras y estrellas (1994, 1998, 2002 y 2006). Además, fue elegido en el equipo ideal en el tercero de ellos, cuando Estados Unidos alcanzó los cuartos de final, su mejor actuación moderna.
Giovanni debutó en la fiesta del fútbol con 19 años, aunque solo estuvo en el césped en 54 minutos de cuatro encuentros. Este año ha disputado 19 choques e hizo 1 gol con el Borussia Mönchengladbach.
Justin y Patrick Kluivert (Países Bajos). Pese a su memorable carrera, la ‘pantera’ solamente participó en una fase final, así que el segundo de sus cuatros hijos le igualará las próximas semanas.
Patrick solamente tenía 17 años en 1994 y fue convocado en 1998 con 21. Fue expulsado ante Bélgica por dar un codazo a Lorenzo Staelens, pero volvió para marcar en cuartos ante Argentina y forzar la prórroga en la semifinal contra Brasil, que Países Bajos acabó perdiendo por penaltis. Justin, que jugó en el Valencia (2022-23) y ahora lo hace en el Bournemouth (20 partidos y 2 goles), no tiene sencillo igualar el impactante estreno de su papá que, sin embargo, no volvió a la gran cita porque Países Bajos no se clasificó en 2002 y las lesiones le apartaron en 2006.
Kristian y Erik Thorstvedt (Noruega). El centrocampista del Sassuolo (32 partidos y 4 goles este curso) va a emular a su padre, portero titular indiscutible de la selección nórdica en el anterior mundial estadounidense, en 1994.
Erik, que jugó ocho temporadas en la Premier League con el Tottenham (1988-1996), disputó los tres encuentros de Noruega en aquel campeonato. Solo encajó un tanto, obra de Dino Baggio, pero su selección quedó eliminada en el histórico cuádruple empate a cuatro puntos del Grupo E con México, Irlanda e Italia.
Alexander y Göran Sörloth (Noruega). El delantero del Atlético (35 apariciones y 13 dianas) juega en la misma posición que su padre, que también estuvo en USA 94. Göran solo jugó un partido, el último frente a Irlanda (0-0), el que fue titular y estuvo en el campo durante los 90 minutos.
Erling y Alf-Inge Haaland (Noruega). La tercera pareja noruega 1994-2026. El delantero del Manchester City (35 encuentros, 27 goles) es un jugador completamente opuesto a su progenitor, que se desempeñaba como lateral derecho o como mediocentro defensivo.
Alfie participó en los dos primeros encuentros de 1994, formando en el costado derecho de una zaga completada por el lateral zurdo Stig-Inge Björnebye y los centrales Rune Bratseth y Henning Berg.
Francisco y Sérgio Conceiçao (Portugal). El ahora entrenador del Al Ittihad saudí formó parte del equipo luso que pasó con más pena que gloria en su retorno a una fase final en 2002. Portugal cayó en la primera fase y Sérgio Conceiçao, jugador del Inter, fue titular en los tres encuentros, con derrotas ante EEUU (2-3) y Corea del Sur (0-1) y victoria contra Polonia (4-0).
Chico’ afronta, a los 23 años, su primer Mundial tras una temporada en la que marcó 3 goles en 31 partidos con la Juventus en la Serie A.
Angus y Bryan Gunn (Escocia). Portero hijo y portero padre. Bryan formó parte de la ‘Tartan Army’ que en su quinta participación consecutiva, en 1990, quedó fuera por quinta vez en la fase de grupos. Gunn no pudo debutar, ya que Jim Leighton fue el titular en los tres partidos.
Angus también parte con un rol secundario en la Escocia de Steve Clarke. El mismo que en su club, el Nottingham Forest, con el que solo jugó 44 minutos este curso.

Giuliano y Diego Simeone (Argentina). El entrenador del Atlético es trimundialista. El ‘Cholo’, primer jugador argentino en alcanzar las 100 internacionalidades, tiene en sus piernas las Copas del Mundo de 1994, 1998 y 2002, e incluso sucedió a Maradona como capitán al portar el brazalete en el segundo de ellos.
El pequeño de sus tres hijos, pupilo suyo en el cuadro colchonero (31 apariciones y 4 tantos) tendrá este verano la oportunidad de empezar a seguir su camino.
Nico y Pablo Ariel Paz (Argentina). Tinerfeño de nacimiento porque allí jugaba su papá cuando vino al mundo, pero internacional albiceleste como él, Nico viene de romperla en la Serie A con el Como –35 partidos y 12 goles, pese a no ser delantero– antes de su debut en la gran cita. En ella ya estuvo Pablo, que era central, hace 28 años. Argentina llegó a cuartos de final en Francia 98, aunque solo tuvo oportunidad de participar en el último partido de la primera fase contra Croacia (1-0).
Rodrigo y José Luis Zalazar (Uruguay). Padre y hermano del exdeportivista Kuki. El progenitor, recordado por liderar el ‘queso mecánico’ de Benito Floro, formó parte de la selección charrúa en México 86. Su aportación se redujo a los últimos 33 minutos en la estruendosa derrota ante la ‘dinamita roja’ danesa (1-3), tras ingresar en el campo en lugar de Sergio Santín con 1-3 en el marcador. Rodrigo llega a Norteamérica tras firmar una gran campaña con el Sporting Braga: 16 tantos en 28 partidos.
‘Gatito’ y ‘Gato’ Fernández (Paraguay). Roberto padre –que jugó dos campañas en el Espanyol a finales de los años 70– y Roberto hijo tendrán en común un debut mundialista tardío. Si el ‘Gato’ fue el arquero titular de la ‘albirroja’ en México 86 –jugó los cuatro encuentros y detuvo un penalti a Hugo Sánchez– con 32 años, el ‘Gatito’ se estrenará con 38.
Damián y Aldo Bobadilla (Paraguay). El centrocampista del Sao Paulo –14 encuentros en lo que va de Brasileirao– emulará a su papá, portero de Paraguay en la Copa del Mundo de 2006. Aldo comenzó en el banquillo pero la lesión del titular Justo Villar a los 8 minutos del debut ante Inglaterra (0-1) le permitió disputar los 82 minutos restantes de ese encuentro y los otros dos, ante Suecia (0-1) y Trinidad y Tobago (2-0), completos. Solo encajó el tanto de los suecos, porque el de los ingleses fue antes de la sustitución de Villar.
Sebastian y Gregg Berhalter (Estados Unidos). El primer norteamericano en jugar (2002 y 2006) y dirigir a la selección desde el banquillo en un Mundial (2022) va a ver cómo su hijo sigue sus pasos y, además, en casa. Seb es centrocampista de los Vancouver Whitecaps –14 choques y 6 goles en lo que va de campaña– y Gregg fue un espigado central que en Corea y Japón se convirtió en el primer jugador del Crystal Palace en participar en el torneo, cuando fue titular en octavos ante México (2-0) y en cuartos contra Alemania (0-1). En 2006, sin embargo, se quedó sin pisar el césped.

Luca y Zinedine Zidane (Argelia/Francia). El único caso de padre e hijo con dos selecciones distintas. El papá necesita poca presentación más allá de su imprescindible aportación a la primera estrella de Francia en 1998. Sus hijos han salido centrocampista, central y portero. Y es precisamente el guardameta el que estará en Norteamérica con el país de sus abuelos paternos. Luca ha jugado 26 partidos (33 goles encajados) con el Granada.

Mostafa y Ahmed Shobeir (Egipto). Otra pareja de porteros. Ahmed defendió la meta egipcia en sus tres partidos en Italia 90, en los que solo encajó un gol, en la derrota ante Inglaterra, obra de Mark Wright. Mostafa, que juega en el Al Ahli de El Cairo como hizo durante toda su carrera su progenitor (1980-1997), tiene complicado emularlo porque el veterano Mohamed El Shenawy es el titular indiscutible.
Mamadou y Pape Sarr (Senegal). El central propiedad del Chelsea, que militó la segunda mitad de este curso cedido en el Estrasburgo (15 partidos), tendrá la oportunidad de seguir los pasos de su padre, centrocampista en la aventura de los ‘leones de la Teranga’ en 2002. Senegal también se enfrentará a Francia como en el histórico encuentro inaugural de hace 24 años. En Corea y Japón, Pape solo disputó la primera mitad frente a Dinamarca.
Taeseok y Eulyong Lee (Corea del Sur). El magistral lanzador zurdo de la Corea semifinalista en su casa en 2002 dejó en aquella cita dos asistencias y un golazo de falta directa. Su vástago Taeseok, también zurdo, debutará en la cita universal después de una temporada en la que participó en 30 choques e hizo 3 tantos con el Austria Viena.
Además de todos estos casos hay diversas curiosidades familiares. Con España jugará Marcos Llorente, sobrino-nieto de Paco Gento, que disputó las Copas de 1962 y 1966. Otro nexo cercano es el del neozelandés Alex Rufer, sobrino de Wynton Rufer, estrella de los ‘All Whites’ en su primera participación mundialista (1982) y que después desarrolló una brillante carrera en la Bundesliga.
Del mismo modo, varios de los 1.248 participantes en el torneo norteamericano tiene un padre que, aunque nunca disputó un Mundial, alcanzó el estrellato. Son los casos de Timothy Weah (Estados Unidos), hijo del liberiano George Weah, ganador del Balón de Oro en 1995, o el ghanés Jordan Ayew, cuyo padre es Abedi Pele, jugador africano del año en 1992 y campeón de Europa con el Marsella un año más tarde. Otras curiosidades las protagonizan el neerlandés Noa Lang –hijastro de Nourdin Boukhari, internacional marroquí nacido en Países Bajos– y el marroquí Neil El Aynaoui, hijo del extenista Younes El Aynaoui, que llegó a ser número 14 del ranking ATP en 2003.














