Una España todavía incompleta inicia en Riazor la cuenta atrás hacia el Mundial
El combinado nacional se medirá esta noche (21.00 horas) a Irak en el estadio coruñés, antes de poner rumbo a Nashville

La cuenta atrás ya ha comenzado. Después de meses de planificación, la selección española afronta esta noche (21.00 horas) en el estadio de Riazor ante Irak el primero de los dos amistosos que le quedan antes de iniciar su andadura en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. A Coruña será la última cita de la selección española en tierras europeas, antes de poner rumbo a Nashville desde Lavacolla. Una vez allí, la madrugada del 9 de junio, jugará el segundo y definitivo encuentro de preparación contra Perú en la ciudad mexicana de Puebla.
En el estadio coruñés no se verá todavía a la España definitiva. Seguramente ni siquiera a la más reconocible. Las circunstancias han obligado a Luis de la Fuente a asumir incorporaciones tardías a la concentración, procesos de recuperación y momentos de forma diferentes entre algunos de sus futbolistas. Lamine Yamal, Nico Williams y Víctor Muñoz continúan recuperándose de sus respectivas lesiones y no participarán ante Irak. "Ninguno de los tres lesionados va a estar, pero el plan es seguir lo que teníamos previsto, y en esos plazos se daba la confianza de que podían estar y van a estar para el día 15”, afirmó el riojano ayer miércoles ante los medios en la Ciudad Deportiva de Las Rozas.
Por otro lado, tampoco se espera protagonismo de Mikel Merino, quien se unió a sus compañeros el pasado martes y llegó tocado, ni de Raya y Zubimendi. Los jugadores del Arsenal se unirán a la concentración escalonadamente tras haber perdido la final de la Champions ante el PSG, algo de lo que el seleccionador considera que deben estar muy orgullosos. "Mikel llegó ayer, ya está entrenando con nosotros. Raya y Zubimendi se incorporan la tarde del miércoles. Tienen que estar orgullosísimos, yo lo estoy de ellos. Ha sido un año superbueno, tienen que venir muy contentos, campeones de Liga y finalistas de Champions. Vamos a ver si les damos una alegría para curarles el disgusto y hacer algo bueno en este Mundial", alabó. Por otro lado, Fabián Ruiz, quien sí salió victorioso de esa final, también se unió a lo largo de la jornada de ayer.
Lo que no faltó en las palabras de Luis de la Fuente fue ambición e ilusión por el reto que tienen por delante, algo que se traslada también a dentro del vestuario. Aunque evita las comparaciones futbolísticas con la selección campeona en 2010, resulta inevitable recordar a aquel grupo, que también venía de ganar la Eurocopa, cuando se habla de compromiso y buen ambiente dentro de un grupo. El propio seleccionador español encontró ahí uno de los principales paralelismos. “Hay un aspecto muy importante, que es la convivencia, la ilusión y el compromiso. He hablado mucho con Vicente de esos detalles de la convivencia que había en el grupo de 2010 y me cuenta cosas que casi las traslado a la actualidad. En esos aspectos creo que nos parecemos mucho. En juego, son tiempos diferentes, pero creo que hablamos de grandes selecciones", explicó.
Con este escenario, el seleccionador confirmó que el choque será una oportunidad para repartir minutos entre los jugadores, afianzar el planteamiento, coger más ritmo de competición y marcar el camino de preparación hacia el día 15. De hecho, se encargó de recalcar que no le gusta la etiqueta de amistoso. “Hablamos de partidos oficiales y no oficiales, la ‘amistosidad’ en este tipo de encuentro no existe porque queremos que sea un partido que marque nuestra preparación para el partido ante Cabo Verde. Eso implica dar minutos a los jugadores, nuestro planteamiento, atender a las necesidades de cada uno, que cojan más ritmo, que compitan bien... En el fútbol no puedes llegar a un balón y decir: "No voy a meter el pie" o "No voy a hacer un sprint o saltar de cabeza". El que plantee eso realmente se equivoca de deporte. Será otro, pero no futbol", explicó, preguntado por el hecho de asumir posibles riesgos de cara al inicio de la competición.
La portería, bajo el foco
Con Raya fuera de la convocatoria para este jueves, uno de los aspectos que despertó más atención en la rueda de prensa fue la portería, una expectación que aumentó cuando Luis de la Fuente desveló que tenía claro quién estará bajo palos en el Atlanta Stadium. “Esta noche llegan los de la Champions, incluido Raya, y no va a estar ninguno convocado mañana, tendrá que jugar uno de los tres porteros que tenemos aquí en la lista. Veremos qué es lo que más nos interesa, todo pensando en llegar en las mejores condiciones al día 15. Tengo claro el portero que va a empezar el Mundial y casi te diría el equipo. Valoraremos lo que pasa durante todos estos días para refrendar este pensamiento, darle consistencia o hacer algún cambio”, afirmó.
Este duelo de preparación también abre espacio para los jóvenes que han trabajado estos días junto a la selección absoluta como parte del grupo de apoyo. Jugadores que ayudaron a completar los entrenamientos, pero que al mismo tiempo llaman a la puerta para el futuro. Uno de ellos es Marc Bernal, para el que De la Fuente no escatimó en elogios: “Estamos muy contentos con todos los futbolistas que están aquí ayudándonos. Marc ha hecho una grandísima temporada. Si sigue en esa línea, podrá llegar lejos”. Todo apunta a que alguno de ellos tendrá minutos en Riazor, un partido condicionado por las ausencias y la necesidad de dosificar cargas y esfuerzos, con la prioridad de llegar en las mejores condiciones posibles al debut mundialista. "Es imposible jugar a medio gas. Es un partido muy importante de preparación. Valoraremos qué jugadores participan más o menos, para llegar al día 15 en las mejores condiciones", recalcó.
Borja Iglesias, en territorio rival
En esa misma línea se movió Borja Iglesias durante su comparecencia, uno de esos jugadores que afronta la concentración con la ilusión de quien sabe lo especial y difícil que resulta vestir la camiseta de España en un Mundial. Además, el delantero del Celta jugará este jueves en Riazor, aunque se encargó de restarle importancia a ese hecho: “Cuando se juega un derbi se vive de otra manera, pero con la selección lo importante es la selección. Disfrutar de un buen partido, del ambiente que habrá y seguro que pasamos una buena tarde".
Borja echó la vista atrás y compartió sus primeros recuerdos mundialistas, desvelando que pasó un verano muy fastidiado cuando España cayó eliminada en 2002. Ahora, asume con ilusión y su característica sonrisa la responsabilidad de protagonizar los recuerdos de una nueva generación, aunque prefiere mantener los pies en el suelo. "Mi intención es venir a sumar en el rol que me toque, disfrutarlo, y si tengo alguna oportunidad, la aprovecharé, y si no, animaré desde fuera como el que más. Es bonito y emocionante. Creo que es algo que, hasta que lo viva de verdad y esté allí, no le daré la importancia que tiene”, explicó.
Con todo este contexto, un Riazor en perfectas condiciones tras los desperfectos ocasionados en la invasión de campo del pasado domingo espera a la llegada del combinado español. También lo hace una afición que llenará las gradas para despedir a la selección antes de su viaje al continente americano. Más de tres días antes del encuentro, ya se habían vendido más de 27.000 entradas, y la ciudad coruñesa tiene preparadas múltiples actividades para vivir una gran jornada. La historia aún no ha comenzado, pero este jueves en A Coruña se escribirá el prólogo de un sueño en el que pretenden llegar hasta la última página.












